La presencia de Dios en las aulas

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El Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española ha emitido una nota de prensa al término de la reunión celebrada el pasado 14 de diciembre, en la que manifiestan su preocupación por el tratamiento que recibe la clase de Religión. Dicen que de no contemplarse la Religión como asignara de oferta obligatoria en el bachillerato, “se incumplirían flagrantemente los Acuerdos entre el Estado Español y la Santa Sede y se menoscabaría el derecho de los padres y de los alumnos a la enseñanza de la Religión”.

El principal problema al que nos enfrentamos en España y en tantos otros países, es el gran peso de la religión. Se llega al punto de incurrir en una total incoherencia al pregonar la libertad de culto en un país “laico”, e imponer una religión al mismo tiempo.

Un sistema democrático como es el nuestro nada tiene que ver con un sistema teocrático Cuando hablamos de democracia y estado laico, hablamos de estado arreligioso. Ojo, no antireligioso.

El hecho de que el estado tenga que preguntar a la Santa Sede sobre determinados asuntos  es cuanto menos preocupante. ¿Por qué se le pregunta a sacerdotes sobre asuntos de estado?. En democracia tenemos derecho a que no se nos imponga la visión religiosa de ningún colectivo. Yo no voto a un obispo, sino a un político, a unos ministros, diputados…etc.

Supongo que con este artículo estoy oficialmente excomulgada. Me da igual.

La religión en la iglesia, ahí es donde debe de estar y no en la enseñanza pública. Ésta no debe usarse para adoctrinar a los jóvenes. Es sucio que se use el dinero de todos los españoles para transmitir y mantener las creencias de unos pocos, o muchos.

Las horas de religión pueden usarse para reforzar otras materias, tales como lengua, historia, matemáticas o inglés. Nos creemos que por que nuestros hijos estudien religión serán mejores personas en el futuro. El amar al prójimo será una de sus máximas. Pero ¿de qué sirve que en tal asignatura los niños aprendan a ayudar a los demás si luego van con su padre en el coche y este aparca en doble fila, o ve como en su casa quien pone la mesa es la madre y el padre mira?.

No nos engañemos, la religión no es necesaria para ser más educado o mejor persona. Esos valores se aprenden de la familia y en la escuela, no en la asignatura de religión.

La religión está en todas partes, y en su lucha por no desaparecer se asienta en los colegios. Todos sabemos lo importante que es la socialización en los primeros años de vida, y eso es lo que busca la iglesia, inculcar sus dogmas desde la infancia.

Si alguien considera que su hijo debe ser educado dentro de las consignas religiosas, ánimo, que lo haga, pero fuera del colegio. Que acuda a la iglesia en sus horas libres, que haga cursos de catecismo, que se prepare para su primera comunión y para la posterior confirmación, pero por favor, que se trate de una opción privada e individual.

1 Comentario

  1. Yo me eduqué durante toda la ESO y el Bachillerato en un colegio religioso, concretamente de monjas. De allí salí ateo, aunque desde bien pequeñito me inculcaron la religión católica, apostólica y romana.
    Años después me sigo reafirmando en lo que pensaba cuando salí: la Religión no puede ser una asignatura, sino una opción personal tal como lo es el ateísmo o el agnosticismo, y tan respetables éstas. Ahora bien, me niego a que mis hijos, si los tengo, sean evaluados(ojo al término)sobre sus CREENCIAS y no acerca de sus CONOCIMIENTOS,(que no es igual) como ocurre en otras asignaturas como Matemáticas o Historia.
    La existencia de colegios religiosos es defendible, pero en la escuela pública no es tolerable la imposición de la religión católica, máxime cuando nuestro texto Constitucional proclama a España como Estado aconfesional.
    Si los obispos quieren religion, muy bien: demos religión, pero todas, para promover el entendimiento y la tolerancia entre las difrenetes comunidades religiosas que conviven hoy en nuestro país.

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