La posible implicación del Presidente en el genocidio de Guatemala sacude al país

0
79

La declaración de un testigo protegido durante el juicio que se celebra en Guatemala por genocidio y delitos de lesa humanidad contra el general Efraín Ríos Montt ha conmocionado al país al acusar al actual presidente, Otto Pérez Molina, de colaborar en asesinatos de población civil.

Otto Pérez Molina. Foto cedida por Surizar, FlickrJusto cuando la sociedad guatemalteca parecía preparada para afrontar sus fantasmas y juzgar al responsable máximo de una represión indiscriminada contra movimientos izquierdistas, especialmente de indígenas, el ex Presidente Ríos Montt, su juicio da una sorpresa con la posible implicación del presidente del país y general retirado del Ejército, Otto Pérez Molina, en estas acciones.

El pasado 4 de abril un testigo protegido, denominado “Hugo Ramiro Leonardo Reyes” y que durante aquellos años trabajó como mecánico especialista militar de la tropa Kaibil en el área de la etnia indígena Ixil (en el norte de Guatemala), señaló directamente al mandatario guatemalteco. “Los militares y los soldados a las órdenes del mayor Tito Arias, conocido como Otto Pérez Molina; el general José Luis Quilo Ayuso y (…) los comandantes de las compañías de ingenieros coordinaban la quema y saqueo de la gente para luego ejecutarlos”, declaró, tras describir las torturas que las personas detenidas sufrían: “golpeadas, torturadas, con la lengua quitada, con las uñas quitadas, entre otras lesiones”.

El secretario general de la Presidencia, Gustavo Martínez, se mostró indignado por este testimonio. “Me tiene sumamente sorprendido el error garrafal, inaudito de pleno derecho, cometido por el Ministerio Público, en el cual se está siguiendo un juicio contra dos exmilitares y permite que una persona declare contra un tercero que no ha sido citado, escuchado y vencido en juicio”, dijo. Martínez aseguró que Pérez Molina no iba a hacer declaraciones pero, ante la insistencia de la prensa tras un acto celebrado el 5 de abril, el presidente guatemalteco afirmó al menos que no se iba a “prestar a ese circo”.

Durante el breve mandato de Ríos Montt, de marzo de 1982 a 8 de agosto de 1983, algunas organizaciones humanitarias han estimado en más de 10.000 los guatemaltecos, en su mayoría indígenas víctimas de ejecuciones extrajudiciales. Durante el periodo de 1978 hasta 1986, con los sucesivos gobiernos de Fernando Romeo Lucas, Ríos Montt y Óscar Humberto Mejía, se cometió un genocidio que dejó unas 250.000 víctimas mortales y provocó más de un millón y medio de desplazados forzosos. Un trauma que a día de hoy sigue dividiendo a la sociedad guatemalteca, muy polarizada y dividida entre blancos o mestizos, aproximadamente el 63% de la población, e indígenas, alrededor del 36,5%.

Dejar respuesta