‘La perra de mi vida’, más que una mascota

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Malpaso nos regala La perra de mi vida, una novela de memorias que reaviva la amistad entre un niño y una perra congelada en un flashback literario.

La-perra-de-mi-vida240-574x1024De su infancia, probablemente Claude Duneton (1935-2012) recordaba pocas cosas con tanto cariño y lucidez como a su perra Rita. En aquellos años de la ocupación alemana en Francia, aquel cánido mestizo y desastroso, incorregible y desobediente acompañaba al autor en su día a día. Nosotros podemos ahora, gracias a Malpaso, viajar en el tiempo guiados por una prosa casi melódica. La perra de mi vida, aparecida en 2000, es su primera obra aparecida en España. Para esta edición es Antonio Soler el encargado del prólogo, que nos introduce en el contexto de la relación de amistad que le unía con el autor.

En apenas veinticuatro capítulos brevísimos, que leeremos en lo que dura un viaje largo en transporte público si nos descuidamos, nos asomamos no sólo al retrato de una mascota sino también a un collage de recuerdos infantiles agridulces marcados por la hostilidad y la ternura, en un escenario rural arañado por las secuelas de la guerra. Duneton consigue con habilidad indiscutible introducirnos en su particular ambiente doméstico, en las trifulcas cotidianas y los estallidos de cólera entre sus padres, y en definitiva, nos retrotrae a las primeras memorias entre tristes y ásperas de un niño al que sigue a todas partes una perra indómita que no sirve para cuidar el hogar ni para cazar, y aun así es un miembro más de la familia -justamente homenajeado-.

Narrada en primera persona, La perra de mi vida no es una novela al uso sino más bien un cuaderno de recuerdos rescatados de las primeras hojas de la niñez. Es un relato directo y sentido, frágil pero vívido como un recuerdo profundo, que mezcla autobiografía con delicada ironía. La emocionante fotografía de las frecuentes camadas que la perra alumbraba en un rincón, la complicidad entre seres incomprendidos o la capacidad animal para entender sentimientos humanos son algunas pinceladas que conforman un entrañable relato lleno de matices y que, eso sí, se nos antoja demasiado breve. Porque después de ver reflejada la vida en unos ojos caninos a través de la literatura, todo se mira de otra manera.

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