La oportunidad de Rajoy

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Ya es oficial. Tendremos cambio de Gobierno en España. El pasado 20 de noviembre las urnas otorgaron una rotunda victoria al Partido Popular, que gozará de una holgada mayoría absoluta en el Congreso durante los próximos cuatro años. Mariano Rajoy se convertirá así en el sexto presidente del Gobierno desde la Transición.

El aplastante triunfo del PP en las elecciones generales contrasta con la histórica debacle de su principal contendiente político. El PSOE, con Rubalcaba a la cabeza, sufrió la peor derrota de su historia reciente, al obtener sólo el 28% de los votos. La última legislatura de Zapatero ha resultado desastrosa en términos electorales, al haber propiciado la fuga de casi cuatro millones y medio de votos  lejos de las arcas socialistas. Paradójicamente, el PP, indiscutible ganador, apenas ha recogido medio millón de sufragios más respecto a 2008. No obstante, pese a que sus apoyos en las urnas no han aumentado apenas, la espectacular descomposición de su oponente le ha permitido pasar de 154 a 186 asientos en el Parlamento.

De esta manera, el PP afronta una legislatura con un inmenso poder institucional. A la mayoría absoluta obtenida el 20-N se suman los grandes resultados que los conservadores cosecharon en los comicios autonómicos y municipales de mayo. El futuro político del país se decidirá, ahora más que nunca, tras las puertas de Génova.

Sin embargo, el regalo electoral caído en las manos del PP puede convertirse en una manzana envenenada. El actual contexto no ayuda ni mucho menos al optimismo. España se encuentra sumida en una grave crisis económica y financiera de la que será muy difícil salir. Si Rajoy no es capaz de manejar adecuadamente la crisis, es muy probable que su partido se vea penalizado en el futuro. El PP, por tanto, tendrá que ser muy cuidadoso a la hora de aprobar sus medidas.

La amplia legitimidad otorgada por las urnas podría jugar a favor del nuevo Gobierno a la hora de ganar credibilidad respecto al exterior. Los mercados pueden ver en los resultados electorales un empujón hacia la estabilidad política de nuestro país, ya que un único partido podrá aprobar prácticamente todas las medidas que crea oportunas sin depender de negociaciones con terceros. Ello podría crear confianza en los mercados, paliando así los continuos ataques especulativos que sufre nuestra economía.

En cualquier caso, Mariano Rajoy dependerá mucho de las decisiones tomadas en Bruselas. El que ya se conoce como Grupo de Frankfurt —formado por Lagarde (presidenta del FMI), Merkel, Sarkozy, Dragui (presidente del BCE), Barroso (presidente de la Comisión Europea), Juncker (jefe del Eurogrupo), Van Rompuy (presidente del Consejo Europeo) y Olli Rehn (comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetario)— tendrá mucho que decir en el futuro político y económico español. El nuevo Ejecutivo tendrá que adaptarse al estrecho margen de actuación que las imposiciones externas le permitan.

Por si fuera poco, Rajoy también deberá lidiar con el creciente descontento de una importante franja de la sociedad española. Y es que a la crisis económica ha de sumársele una crisis social generada por la progresiva precarización de las condiciones de vida de la ciudadanía. A estas alturas ya no se le escapa a nadie el deterioro en el bienestar que están sufriendo las clases medias en nuestro país. Con un 20% de la población desempleada —cifra que aumenta hasta el 48% en el caso de los jóvenes—, el Gobierno tendrá que ser capaz de cumplir sus promesas a la hora de crear empleo. De lo contrario, las calles españolas se convertirán en un hervidero de protestas y la gobernabilidad del país se tornará mucho más complicada.

Tampoco podemos olvidar la crisis política que asola a las democracias occidentales. En todos los rincones del globo han surgido movimientos ciudadanos que levantan la voz contra la actual situación. Los representantes políticos sufren el descrédito propiciado por su aparente debilidad frente a otros actores como los mercados. Si esta inferioridad de la política respecto a las finanzas se mantiene, el 15-M tendrá mucho que decir durante los próximos años. 

Complicado panorama, no cabe duda, el que tiene por delante el Partido Popular. Los ciudadanos españoles eligieron el pasado 20-N ceder la Presidencia del Gobierno a Mariano Rajoy, y éste tendrá que responder a las promesas de mejora económica realizadas. No será fácil debido al turbulento contexto en que se encuentra nuestro país. Sólo el tiempo dirá si las urnas tomaron la decisión correcta. Y si Rajoy aprovecha su oportunidad.

Fotografía: Sergis blog.

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