El Instituto Francés de Madrid acoge un ciclo dedicado a Éric Rohmer, maestro de la ‘nouvelle vague’

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Cartel de "La buena boda"

Los días 21, 24, 25 y 28 de mayo, el Instituto Francés de Madrid acoge un ciclo de cine dedicado al crítico y director Éric Rohmer. Todas las proyecciones, que tendrán lugar a las ocho de la tarde en la calle Marqués de la Ensenada, serán de entrada libre hasta completar aforo. El exquisito director francés, fallecido el 11 de enero de 2010, será homenajeado mediante la proyección en  versión original subtitulada de cuatro películas que forman parte de su obra cinematográfica.

El poker de cintas se compone de La buena boda (Le beau mariage), La rodilla de Clara (Le genou de Claire), Mi noche con Mauz (Ma nuit chez Mauz) y Paulina en la playa (Pauline á la plage), todas ellas piezas clave en la obra de este maestro de la ‘nouvelle nage’ (nueva ola), designación que se utilizó para referirse a los nuevos cineastas franceses de la década de los cincuenta que renovaron la estructura del cine en su país, encaminando sus obras a la libertad técnica y de expresión.

La característica común de las cuatro películas es que en todas hay un género cinematográfico predominante, el romántico. La totalidad de las películas traslada a diferentes relaciones de pareja y de enredos sentimentales.

La primera de las proyecciones será La buena boda, cinta estrenada en 1982 que  traslada al espectador al interior de Sabine, una estudiante de arte que, cansada de ser amante, decide embarcarse en la búsqueda de un amor para casarse.

Otra historia que tiene como fondo una ceremonia nupcial es  La rodilla de Clara, llevada al cine en el año 1970. Los 105 minutos  de los que consta la película trasladan al espectador a las orillas del lago Annecy, donde el protagonista tendrá que vender una mansión familiar antes de casarse. El enredo emocional superará bien pronto a Jerome, obligado a nadar entre dos aguas y obsesionado por su amor.

Mi noche con Mauz (1969) cuenta la historia de Jean-Louis, un ingeniero que decide volver a casa tras pasar unos años en el extranjero. A su regreso, un amigo le dispone una velada con una bella médico divorciada que no será indiferente a los encantos de Jean-Louis.

La última pieza romántica se trata de Paulina en la Playa (1983), un verano de relax para una divorciada que se traslada a la costa con su prima. En ese paraje se reencuentra con  un viejo amor que todavía sigue recordándola, pero ella preferirá a su amigo.

Crítica, realismo y sentimiento se dan cita en todas estas películas del también periodista, novelista, guionista y profesor de francés. Sin duda, un menú que hará las delicias de todos los aficionados al séptimo arte de Rohmer.

Imágenes: Stéphane Macé de Lépinay/ Les Films du Carrosse

1 Comentario

  1. Un articulo claro y con idea,como nos dices un menu que tenemos que sentir con la vista,animas a que sigamos el ciclo de este director.

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