La NBA nunca deja de sorprendernos

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Fotografía de Michael-Carter Williams en su época de instituto.
Fotografía de Michael-Carter Williams en su época de instituto. Fotografía: Sports-angle.com

Los pequeños se rebelan, los grandes no acaban de arrancar y Anthony Bennett no consigue meterla. Ese sería un pequeño resumen de cómo ha empezado la temporada al otro lado del Atlántico. Con una semana nos ha servido para descubrir las primeras grandes sorpresas y seguro que no serán las últimas.

Miami Heat no acaba de cogerle el pulso a la competición en estos primeros compases y los Sixers fueron los encargados de ponerles los pies en el suelo a los presentes campeones. Sin embargo, no fueron los únicos en bajarle los humos a Lebron y compañía. Solo dos días después, los Nets de J-Kidd, capitaneados por Paul Pierce, se encargaron de infligirle la segunda derrota consecutiva. En Florida no preocupan los resultados pues se espera que los Heat recuperen la senda del triunfo cuando Wade y Bosh suban su nivel y se unan a Lebron.

Dos históricos como Boston y Lakers tampoco han arrancado de la mejor forma posible. Las lesiones de sus dos estrellas, Rajon Rondo y Kobe Bryant, no ayudan tampoco a mejorar la buena marcha de las franquicias con más historia de la liga. Los Celtics están inmersos en plena reconstrucción, mientras en Lakers esperan conseguir un agente libre de calidad en el próximo verano. Se avecina una temporada difícil tanto en Massachusetts como en Los Ángeles.

El último de los gallitos que tampoco ha empezado demasiado bien son los Grizzlies. Un verano movido en la franquicia con la no renovación de Lionel Hollins y los rumores de traspaso de Zach Randolph parecen haber influido en el juego de unos Memphis que aún no han integrado a un viejo conocido como Mike Miller en el roster.

En la otra cara de la moneda tenemos a los reforzados Timberwolves, los ansiados Cavaliers y los sorprendentes Sixers. En Minnesota llevan varias semanas rogando para que ninguno de sus principales jugadores sufra una lesión que le aparte de las canchas durante una larga temporada. La llegada de Corey Brewer y Kevin Martin ha dado un salto de calidad a un equipo con talento a raudales con Ricky, Kevin Love y Nikola Pekovic.

El gran atractivo de este inicio de temporada son los Cavaliers. En Cleveland parecen haber recuperado la sonrisa tres temporadas después de The Decision de Lebron James. Kyrie Irving es la principal pistola de un equipo que puede dar mucho que hablar este año con Dion Waiters, Andrew Bynum, CJ Miles, Jarret Jack y un recuperado Anderson Varejao como complementos.

Sin embargo, la gran sorpresa de este inicio es, sin ninguna duda, Philadelphia 76ers. Miami, Chicago y Washington han sido los primeros en comprobar que los de la ciudad del amor fraternal no han venido a pasearse esta temporada para llevarse la primera elección del próximo draft. Durante todo el verano se ha hablado de que en la cabeza de los Sixers estaba el tanking, pero este inicio ha dejado claro que eso no es una opción.

En tema de novatos tenemos los dos puntos opuestos con Michael Carter-Williams y Anthony Bennett. El base de los Sixers ha presentado la candidatura para el Rookie of the Year desde su primer partido, rozando el cuádruple-doble en la casa de Lebron. Todos los expertos en NBA están asombrados con el nivel que ha mostrado el base de la Universidad de Syracuse.

La cara negativa la está dejando hasta el momento el número 1 del draft, Anthony Bennett. El alero de los Cavaliers aún no ha anotado una canasta en juego en los cuatro partidos que ha disputado y, si no anota en sus próximos tres intentos, superaría a Rolando Ferreira como el rookie que más tiros ha necesitado para anotar una canasta en juego.

Apenas una semana de juego nos sirve para descubrir todo esto sobre la NBA, pero ya sabemos que esto no es como empieza, sino como acaba y esto promete dar aún muchas vueltas. NBA is back.

Pablo Rodríguez (@pavlinrodriguez)

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