“La máquina de pintar nubes”: Un crudo cuadro de cuento

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¿De qué va?: 1974. Bilbao. Andrés (Aitor Mazo) es un padre de familia, pintor frustrado que trabaja de contable en una fábrica para intentar sacar a flote su familia y seguir con su sueño de la pintura. Su hijo mayor, Mateo (Lander Otaola) cansado de ver como su padre fracasa en su intento quiere liberarse del don de la pintura que ha heredado y escapar del barrio obrero, pero antes tendrá que enseñar a su hermano Asier (Bingen Elortza) a pintar un retrato de la chica que le gusta (Montse Mostaza). En cines desde el 2 de Octubre.
¿Quién sale?: Aitor Mazo es la cara más conocida del reparto por su larga trayectoria en cine, televisión (lo último “Acusados”) y teatro. Además de reservarse el papel protagonista y escribir el guión ejerce las tareas de codirector junto al también actor, vasco y debutante en dirección Paxto Tellería.

Muy destacable el descubrimiento de los dos hermanos. Bingen Elortza, como el pequeño Asier, supera con creces al Carlitos de la serie “Cuéntame Como Pasó” por su cara de embobado. Lander Otaola desprende frescura en su papel del hermano díscolo, que pinta muy bien, pero que aparentemente solo piensa en sí mismo.

El trabajo de los secundarios es magnífico: desde Gracia Olayo como la sufridora madre y esposa que trata de sacar adelante a la familia, al mejor amigo de Andrés (Santi Ugalde ahora en “Que Vida Más Triste” de La Sexta) y también pintor que le convence para comprar un coche a medias para terminar en la inquisidora vecina que intenta sonsacar a Andrés cuanto cobra su marido para saber si se lo gasta en el bar.

Crítica: Empieza con un plano magnífico de nubes que al ir bajando se convierte en el humo de la fábrica donde trabajan los protagonistas. De esta manera nos introduce en un barrio obrero donde los hombres se juegan la vida en la fábrica para poder llevar dinero a sus casas donde sus mujeres hacen milagros para llegar a fin de mes. Por eso sorprende que en medio de tanta lucha por sobrevivir y tristeza, los dos amigos pintores disfruten tanto con sus escapadas de fin de semana a concursos de pintura y no pierdan la esperanza en triunfar.

La historia de Asier y su intento de pintar el cuadro parece secundaria hasta que se cruza la tragedia en su camino y entonces el tono de la historia cambia por completo. Descubrirá que ese cuadro que quiere pintar ya no es tan importante, pero aprenderá de los golpes de la vida. Se aleja satisfactoriamente del parecido inicial con la serie “Cuéntame Como Pasó” de La 1 para mostrar como vivían realmente los obreros al final de la dictadura.

Calificación: Muy agradable visualmente, al mezclar pintura con realidad a través de los ojos daltónicos de Asier, tiene un momento impactante que llega al corazón. Consigue emocionar y pasa de convertirse en un cuento a una triste historia de la vida. Recomendable.

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