La ley asesina

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Desde octubre de 2007 en Nicaragua está prohibido abortar bajo cualquier circunstancia, incluido por violación, incesto o peligro para la vida madre. Según organizaciones defensoras del aborto desde entonces habrían fallecido 82 mujeres en el país por problemas con sus embarazos. La denuncia fue llevada a la ONU el pasado 18 de octubre, la Organización ha propuesto la revisión de esta ley. Ahora es el turno del país centroamericano.
Hace poco más de un año, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, decidió que su país se convirtiera en el tercero del mundo, tras Chile y El Salvador, donde abortar es completamente ilegal. No existen excepciones en caso de violación, incesto o embarazos que puedan poner en peligro la salud o la vida de la mujer. Si algún médico práctica esta intervención podría enfrentarse a una pena de muerte de entre dos y tres años de cárcel, la mujer podría ser condenada a entre uno y dos.

El aborto ya era ilegal en Nicaragua desde hace varios años, pero se permitía excepcionalmente, como en muchos otros países, por razones terapéuticas, siempre que  tres médicos afirmaran que la gestación ponía en peligro la vida de la mujer. Ahora no. Como consecuencia de esta nueva legislación, de octubre de 2007, podrían haber muerto 82 mujeres en Nicaragua por problemas en sus embarazos. Para tratar de aclarar la situación el Ministerio de Salud del país emitió unos protocolos que establecían que los médicos debían responder a la mayoría de las emergencias de ginecología. Sin embargo el miedo y la confusión es tal que estos protocolos han sido ignorados o mal interpretados por los especialistas.

Y está confusión fue la que afectó a María de Jesús González. Con 28 años esta madre soltera de cuatro hijos, tuvo la mala suerte de sufrir un embarazo ectópico, es decir, el feto se estaba desarrollando fuera del útero, por lo que no era viable. En estos casos el bebé no puede sobrevivir, pero a pesar de eso acudir a un hospital a María de Jesús  no le iba a servir de nada. María decidió ir a ver a unas vecinas curanderas para pedirles que interrumpieran el proceso, pero claro, lo debían hacer sin anestesia, y sin los instrumentos quirúrgicos adecuados. Esto provocó que la hemorragia fuera intensa y María finalmente murió.

Por desgracia el caso de esta chica nicaragüense no es el único. Según un informe publicado por Human Rights Watch, una joven que necesitaba atención sanitaria de urgencia permaneció dos días en un hospital público sin tratamiento alguno porque el feto seguía vivo, y por tanto habría sido un delito practicarle el aborto terapéutico. Cuando finalmente expulsó el feto por su cuenta se encontraba en estado de shock, y falleció cinco días después.

En el caso de España el aborto es ilegal, pero en 1985 se estableció que en determinadas circunstancias la intervención no sería punible, es decir, no llevaría aparejada ninguna pena. Lo que existe en España por tanto, es una despenalización del aborto en unos supuestos. Estos supuestos serían evitar un grave peligro para la vida o la salud física o psíquica de la madre, en caso de violación o que se presuma que el feto podría nacer con graves taras físicas o psíquicas. Siempre se tienen que tener en cuenta unos períodos concretos y unos consentimientos médicos específicos, pero en cualquier caso la salud de la embarazada esta protegida (Art. 147 bis Código Penal).

El 18 de octubre  de 2008 el Comité de Derechos Humanos de la ONU examinó a Nicaragua sobre el tercer informe de Derechos Humanos, relacionados al Pacto de Derechos Civiles y Políticos. El Comité recomendó revisar las leyes que sancionan el aborto porque se podrían estar violando derechos fundamentales de mujeres, médicos y activistas.

Pero como casi siempre las que más sufren esta situación son las más pobres. Las mujeres pertenecientes a las clases más altas tienen la posibilidad de volar a Miami para que les sea practicado un aborto, o tienen dinero suficiente para costearse uno ilegal en su país. La prohibición total del aborto no sólo pone en peligro la vida de cientos de mujeres, sino que niega toda posibilidad de igualdad entre las distintas clase sociales de Nicaragua.

A Chile y El Salvador se unió hace un año Nicaragua, y hace apenas unos días Uruguay. El aborto está penado en casi todos los países de la zona salvo Cuba y alguno más de la zona del Caribe. Según la Organización Mundial de la Salud unas 4.000 mujeres mueren como consecuencia de las malas condiciones higiénicas y los peligrosos procedimientos utilizados para interrumpir sus embarazos. María de Jesús González sólo era una más.

Fuentes del texto:
Yo Dona Nº186 (22 de noviembre de 2008)
 http://www.onu.org.ni/
http://www.observatoriogeneroyliderazgo.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=670&Itemid=9
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000895.htm
http://www.hrw.org/es/news/2007/10/21/el-crimen-del-aborto-en-nicaragua
http://www.boe.es/g/es/bases_datos/doc.php?coleccion=iberlex&id=1995/25444
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/portazo/aborto/America/elpepisoc/20081115elpepisoc_6/Tes
Fuentes de las imágenes:
www.cisas.org.ni
www.bbc.co.uk

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