La intensidad de Correos contagia la Moby Dick

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La banda donostiarra Correos presentó el sábado 2 su segundo LP, Esponjas para borrar el horizonte, en un concierto enérgico que puso de manifiesto la calidad musical del grupo.

Correos presentaba nuevo disco en Moby DickLos chicos de Correos presentaban el pasado sábado su segundo disco en la sala madrileña Moby Dick, acompañados de Islandia, la banda encargada de abrir la noche. Un descubrimiento interesante, cargado de guitarras afiladas y mucha potencia en directo. A pesar de que la sala no estaba lo llena que debería, los miembros de Islandia comenzaban la velada con ganas, con un directo en el que los teclados pusieron la nota más interesante al live. Gracias a temas como “Haré la luz”, “Cada vez más” o “El video de Pamela”, la banda demostró fuerza y una propuesta que no podemos dejar de lado.

Pero el plato fuerte llegó después, cuando Correos salía al escenario. Hace casi 3 años publicaban su primer disco largo, No es lo que parece (Produlam records), con el que realizaron una gira a nivel estatal que terminó en el Sonorama Festival. Ahora, la banda volvía con energías renovadas para presentar al público su segundo LP, Esponjas para borrar el horizonte (Warner). Y a pesar de que el disco ha salido a la venta este 29 de enero, Correos no bajó el listón y animó a los asistentes en todo momento.

Los donostiarras salían al escenario más tarde de lo previsto, abriendo su concierto con “Cuando amanezca”, un tema del nuevo disco, tras el que ventilaron rápidamente “Canción de Cuna”, su single de presentación de Esponjas para borrar el horizonte. Los problemas de sonido fueron protagonistas en las primeras canciones, algo que los técnicos no tardaron en solucionar. Y a la media hora de concierto, los instrumentos estaban en sintonía y todo fluía perfectamente.

Correos no realizó un concierto de presentación al uso, ya que alternó sin vacilar temas de sus dos discos, algo que el público agradeció. “Animal Salvaje”, “Aspirantes” o “Un sueño” fueron algunos de los temas que la banda iba dejando caer, entusiasmando a sus seguidores, que no dejaron de bailar, tararear y animar al grupo. Algo destacable fueron los bajos distorsionados, que añadían a su sonido un toque muy especial.

Pero lo bueno se acaba pronto, y la banda hizo un amago de dar por finalizada la noche tras tocar “Números rojos”, no sin antes hacer el típico bis con “8mm” y “Outro”. Los donostiarras cerraron así un directo especial, que sin duda nos dejó con ganas de más. Una banda que no defrauda en directo, a la que habrá que seguir de cerca.

Fotografía: María Candel

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