"La Insurrección", historias personales desde Nicaragua

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Corren los años 70’ en Nicaragua. La insurrección sandinista quiere acabar con la dictadura de Somoza. En el pueblo de León, la familia Menor, de creencias sandinistas, tiene un hijo que ha pasado a formar parte de las filas de la Guardia Nacional al mando del capitán Flores y en apoyo al mayor Anastasio Somoza. Agustín no tiene otra opción, a los desertores los matan. Además, sus padres, Antonio y Amalia, ya no pueden mantenerlo porque no trabajan. Su hermana Victoria, la chica más deseada del pueblo, es también protagonista de este relato. Y lo es su novio poeta, de la guerrilla sandinista que recorre el país “liberándolo” de la dictadura somozista. Un cartero, un bombero, un cura sandinista, un barbero y la mujer más vieja del pueblo completan esta novela interesante cargada de ironía y humor.

Es una historia divertida a la vez que apasionante, con toques de romanticismo puro y de amor fraternal, de poder y de traición, de amistad y de lucha. Con unos diálogos más que entretenidos, plagados de palabras de un dialecto nicaragüense que nos recrea la escena como si estuviéramos presentes, ésta historia cuenta de forma novelesca la insurrección sandinista que acabó con la dictadura represiva de Somoza. Los participantes de aquellos días están reflejados en los personajes: estudiantes, soldados de gobierno, guerrilleros, desempleados.

Y para los amantes de la poesía, entre relato y relato se intercalan cartas apasionadas que Leonel escribe a su amada Vicky deseando volver a reencontrarse con ella.

Se trata de un libro publicado en los años 80’ que se puede encontrar en muchas bibliotecas, incluso adquirirlo por 7,95€ en su edición DeBolsillo, de 2003.

De esta novela se hizo una película, que obtuvo el Bundesfilmpreis de 1980 en Alemania. La insurrección fue traducida al alemán, danés, holandés, portugués, ruso, sueco, e inglés.

Su autor, Esteban Antonio Skármeta Branicic nació el 7 de noviembre de 1940 en Antofagasta, al norte de Chile. Escritor y guonista y actor ocasional. De adolescente, sus principales ocupaciones fueron andar por bicicleta en el centro de Santiago, imitando a James Dean, y recitar poemas de Shakespeare a la manera de Robert Mitchum: sin mover ni un solo músculo de la cara. Perteneció a dos clubes selectos: el Instituto Nacional y el MAPU Obrero Campesino, partido en el que, según su propia confesión, nunca vio un obrero ni un campesino. Exiliado en Alemania a raíz del derrocamiento de Salvador Allende, inició su carrera literaria en el año 1975, siempre bajo el poderoso influjo de su devoción por el cine. Precisamente, la adaptación a la gran pantalla de El cartero y Pablo Neruda le otorgó el favor de un público mayoritario sin abandonar una escritura de calidad. En 2003 recibe el Premio Planeta por la novela El baile de la victoria.

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