La importancia de la escucha

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Nuestras opiniones y prejuicios pueden crear una barrera que impida que nuestro interlocutor nos abra su corazón… aprende a utilizar expresiones para entender.
Cuando tenemos una idea preconcebida y lo único que buscamos es que el otro nos confirme lo que nosotros ya creemos saber, la comunicación no funciona. Es aconsejable intentar eliminar los “tienes que”, “deberías”…, y en general, cualquier expresión que implique decir a los demás lo que tienen que hacer. Así mismo, los “siempre” y los “nunca” suponen etiquetar al otro y generalizar las situaciones, y los “yo de ti” y “yo en tu lugar” casi siempre implican consejos que no se han pedido.

¡Pongamos en práctica la escucha! Verás como tus relaciones con los demás mejoran, porque muchas veces sin darnos cuenta, con la mayoría de las expresiones nos colocamos en una posición de superioridad para dar lecciones, u órdenes en el peor de los casos… y esto no nos gusta a nadie. La alternativa son todas aquellas palabras y expresiones que abren el corazón, que implican aceptación del otro, empatía, ganas de ponerse en su piel, y que comunican respeto y cariño. Intentemos dialogar con expresiones como “háblame de” o “¿cómo te sientes?”. Se trata de que las palabras reflejen una actitud completamente distinta, es decir, de acompañamiento y ayuda, en lugar de autoridad e imposición.

Fuentes del Texto:
Revista Mente Sana (enero del 2009)
Fuentes de las Imágenes:
Google imágenes

1 Comentario

  1. Tienes mucha razón,el problema es que mucha gente no piensa como tú, sino sería maravilloso.
    También hay que entender que según la situación debemos emplear unos términos u otros y que, para abrir el corazón, la gente tiene que estar dispuesto a ello, cosa que, por desgracia no me parece que sea así en la mayoría de ocasiones.
    Hay gente predispuesta a escuchar y personas deseando tener la oportunidad de contar, pero hay otras que ni quieren, ni pueden, ni saben (porque es muy difícil luchar contra lo que la vida enseña que, por desgracia, nos suele hacer más fríos para soportar ciertas situaciones).
    Cuando he intentado escuchar y abrir mi corazón me han dado una patada en el culo (hablando en plata)y en lugar de implicarse o de abrirse me han tachado de hipócrita o no me han tomado en serio o se han reído de mí. Por tanto, aunque me cueste reconocerlo y en el fondo de mi ser no quiera ser así, prefiero ser odiada por los que creen conocerme sin tener ni idea de quien soy (o de como soy) a que me hagan más daño.
    Tu artículo: idealista, bueno y profundo. Con artículos como este merece la pena volver a sentir porque demuestras que aún existe algo bueno por lo que luchar.
    Verás como hay quien piensa que este comentario es una cursilada por abrir el corazón, una dramatización y una estupidez (evidentemente espero que otra gente no)

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