La hipermnesia o la incapacidad de olvidar

3
4230

“Tener una memoria de elefante. De ésas que lo recuerdan todo, que son capaces de retener un libro entero con sólo una lectura, para poder aprobar con nota todos los exámenes”.

Ésta es la respuesta de Álvaro, un joven de 22 años, estudiante de periodismo, ante la pregunta: ¿qué pedirías para rendir mejor a la hora de estudiar?

Seguramente, la mayoría de estudiantes de todas las carreras pedirían algo similar, una memoria privilegiada que les permitiera recordar todo. Lo que probablemente no saben es que si así fuera, si de verdad tuviesen esa gran habilidad para memorizar, no sólo serían capaces de sacar los estudios con matrículas de honor, sino que además no tendrían que soportar la rabia que da el hecho de olvidarse de pequeños detalles, como qué comió hace dos días, la fecha del cumpleaños de alguien especial o dónde dejó las llaves del coche la noche anterior.

Parece una maravilla ¿verdad? Poder recordarlo todo con tanta facilidad y concreción. Pero si de verdad nos ofreciesen la oportunidad de tener esta “capacidad” ¿te pondrías a la cola para esperar tu turno?

Antes de responderte, sigue leyendo. Vamos a mirar el mismo hecho desde otro punto de vista. Imaginemos una persona, no capaz de recordar, sino incapaz de olvidar. Nada se le borra. Nada se le olvida. Conserva todas las imágenes. Todas las palabras. Todas las emociones. Todos los regalos de cumpleaños. Todos los importes de todas las compras de toda una vida. Los momentos felices y los dolorosos. Lo más sublime y la anécdota más estúpida. El pasado se torna una mochila cada vez más pesada. Un lastre obsesivo que le impide encarar libremente el futuro.

Actualmente existe un contado número de personas “dotadas” con una prodigiosa memoria. Es lo que se conoce como el hyperthymestic syndrome’, síndrome de hipermnesia, en español (término procedente del griego: hyper– por un lado, significa exceso, y –thymesis, por otro, significa recordar).

Puede parecer contradictorio, pero las personas afectadas por este síndrome no son, ni mucho menos, más felices por poder recordar cada instante de su vida con una concreción exhaustiva (hora, día, mes, año,…) ni tampoco son más inteligentes, según han demostrado las pruebas procedentes realizadas, en comparación con las de personas sanas.

Son capaces de recordar todos los detalles, sí, pero es precisamente el ‘todos’ lo que hace que su vida sea un tormento.

El hecho de ir almacenando todos los pormenores de lo que van viviendo a lo largo de su vida puede causarles serios problemas. ¿Por qué? Se preguntará mucha gente. Porque, por poner un ejemplo, si le pedimos a una persona con hipermnesia que recuerde un modelo en concreto de un coche, en ese momento, pasarán por su cabeza imágenes y datos de todos los modelos, matrículas y colores que ha ido viendo a lo largo de su vida. Es decir, que, muy lejos de poseer un don, esta persona tendría dificultades de abstracción, sería incapaz de entender y determinar para sí mismo lo que es un concepto general de la palabra ‘coche’, ya que iría, una por una, recordando todas las observaciones de su vida que entraran en dicha categoría.

El concepto general de un sustantivo, en este caso ‘coche’, puede explicarse como una cosa, un nombre que lo identifica como objeto similar a todos los coches del mundo. Un coche, un árbol, una mesa… sin referirnos a ninguno en concreto, aludiendo únicamente al objeto universal.

La persona con hipermnesia sólo recordaría uno por uno cada coche, cada árbol, cada mesa que ha ido viendo durante su vida. Y no sólo eso, sino que recordaría también cada uno en su ubicación, en el momento en que se encontraba del día, las personas que estaban y hasta el más mínimo detalle de esa situación, que, para otra persona, pasaría completamente desapercibido…

Cada recuerdo está tan individualizado en su memoria que encuentran serios conflictos para averiguar cuáles son las diferencias entre la esencia común y cuáles son las accesorias en cada caso. Es decir, no son capaces de filtrar lo básico e importante ni de seleccionarlo.

Un caso conocido es el de Brad Williams, un locutor de 51 años, también conocido como ‘The Human Google’. Uno de los motivos de este apodo es que desde su niñez es capaz de recordar absolutamente todo, hasta el clima de un día en particular de su pasado. Otra causa por la que es conocido como ‘El Google Humano’ es porque ha realizado competiciones contra el mencionado buscador de internet, adelantándose a él la mayoría de las veces.

“Siempre fui una especie de Google para mi familia. Siempre tuve esta habilidad para recordar cosas” – declaró.

Sin embargo, él no supo lo que le pasaba hasta que leyó un caso similar en una revista, el de una mujer, cuyas iniciales son A.J., y que es también capaz de recordar cada momento vivido, pero al contrario que Brad, ella empezó a recordar con exhaustividad desde que tenía doce años.

Los científicos del Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria de la Universidad Irvine (California) publicaron un informe sobre este síndrome en 2008. Para llevarlo a cabo, hicieron un estudio del cerebro de dos personas afectadas (una de ellas es precisamente Brad Williams) intentando comprenderlo, porque podría ser útil para combatir enfermedades como el alzheimer.

Ha habido otros casos, como el del periodista ruso Solomon Shereshevsky. Solomon tenía dificultades en su vida cotidana, la cantidad de información que podía retener era tan grande que tenía que centrarse para poder hacer cosas muy básicas y simples, como leer un texto (por el hecho de que cada cosa que leía le evocaba lecturas pasadas y otras experiencias que le distraían) o recordar los rostros de las personas, que a menudo le resultaban tan cambiantes que no era fácil para él reconocerlos día a día. Además de hipermnesia, Solomon también tenía sinestesia, un síndrome por el cual los sentidos de una persona se entremezclan. Solomon era capaz de sentir el sabor de las palabras y asociaba los números con texturas y colores.

Después de que descubriese sus habilidades, Shereshevski trabajó como mnemotécnico, pero esto sólo aumentó su confusión mental. Llegó al punto de anotar cosas en papel y quemarlo de inmediato, en un intento desesperado por olvidar.

“Nosotros, de un vistazo, percibimos tres copas en una mesa; Funes, todos los vástagos y racimos y frutos que comprende una parra. Sabía las formas de las nubes australes del amanecer del treinta de abril de mil ochocientos ochenta y dos y podía compararlas en el recuerdo con las vetas de un libro en pasta española que sólo había mirado una vez y con las líneas de la espuma que un remo levantó en el Río Negro la víspera de la acción del Quebracho. Esos recuerdos no eran simples; cada imagen visual estaba ligada a sensaciones musculares, térmicas, etc. Podía reconstruir todos los sueños, todos los entresueños. Dos o tres veces había reconstruido un día entero; no había dudado nunca, pero cada reconstrucción había requerido un día entero”.

Éste es un fragmento de “Funes el memorioso” (Ficciones, 1944)  un cuento escrito por Jorge Luis Borges, donde describe la situación de un hombre con hipermnesia, que ha desarrollado un complicado código con el que memoriza sin esfuerzo absolutamente todo. A  pesar de ello, está más que claro que es un hombre muy desdichado. Entre otras muchas cosas, tenía que dormir orientado hacia un lado específico de la pared, porque frente a ésta estaban las únicas casas que no había visto aún y lo que recordaba  de ellas sólo eran siluetas negras, y dentro de lo malo, este recuerdo hacia que su mente pudiera relajarse un poco para poder descansar.

Y es que para Borges este síndrome podría considerarse “una larga metáfora del insomnio”, si tenemos en cuenta que el sueño no sólo sirve para fijar los conocimientos importantes adquiridos durante el día anterior, sino también para eliminar recuerdos innecesarios, estaríamos ante una situación en la que por no dormir, no podríamos eliminar ningún tipo de recuerdo.

Podríamos hablar también de la existencia de casos de hipermnesia temporal. Existen, pero éstos están ligados casi siempre a algún tipo de trauma, que lleva a la persona revivir un suceso que creía olvidado, hasta que, pasado un determinado período de tiempo, empieza otra vez a olvidar y vuelve a la normalidad.

Después de todo esto, ya podéis responder a la pregunta que os planteaba al inicio de este artículo. Yo, desde luego, no puedo concebir una vida únicamente llena de recuerdos. Supongo que estamos ligados al pasado, de ahí venimos, pero si cada cosa que hacemos nos recuerda a otra anteriormente hecha, nos liga inevitablemente a lo ya vivido, no podríamos continuar hacia delante sin tropezarnos ochocientas veces.

El cerebro humano necesita dejar cosas atrás para poder seguir adelante. Todos necesitamos la capacidad para olvidar en cierta medida, para continuar con nuestras vidas, para curar heridas y para superar traumas.

Fuentes de la información
http://es.wikipedia.org/wiki/Funes_el_memorioso
http://spa.wtfeed.com/posts/68672-hipermnesia.html
http://red-ouroboros.foroactivo.com/t500-la-hipermnesia
http://www.literatura.us/borges/funes.html
http://noticiasinteresantes.blogcindario.com/2008/08/01258-hipermnesia-o-la-enfermedad-de-recordar-todo-lo-que-has-hecho-cada-instante-de-tu-vida.html

Fuentes de las imágenes
http://www.dailyspeculations.com/wordpress/?p=5696
http://www.quo.es/ciencia/amazings/el_hombre_con_mas_memoria

3 Comentarios

Dejar respuesta