La genialidad de los David en “Demasiado poco tiempo”

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Demasiado poco tiempo constituye una puesta en escena que roza con el umbral de la genialidad. Dirigida por David Carrillo a partir de ocho obras de David Ives, la hilarante comedia conjuga una visión múltiple y cambiante de diversos temas cotidianos como: las dificultades en ser uno mismo, las obsesiones, el problema de los jóvenes al entablar relaciones, la sociedad consumista o el valor hacia la vida por más corta que esta sea.

Lo tonto, lo culto y lo humano, se grafican en historias donde una serie de desafortunados personajes muestran con un humor frágil, lo que significa vivir y lo difícil que es aprovechar el tiempo. De esta manera, el reconocido director, productor y actor de teatro David Carrillo, tuvo el trabajo minucioso y de elegir entre veintisiete obras cortas de David Ives; ponerlas en un orden específico y orientarlas a un humor fino, elevado y con un gran trasfondo existencial.

“En este caso, el tema es en qué invertimos el tiempo que consume nuestra vida y lo efímero de nuestra existencia ¡Tremendo tema! Perfecto para contestarle con una sonrisa. Joseph Klatzmann define el humor por su necesidad de ‘reír para no llorar’. Yo prefiero eso: el humor es una catarsis, un contraveneno espiritual”, comenta Carrillo.

Datos del autor

El norteamericano David Ives, graduado de la Yale School of Drama, pertenece al Guggenheim Fellow en dramaturgia y reside actualmente en la Ciudad de Nueva York. Es reconocido por las Veladas Teatrales tituladas All in the timing y Time flies, en las cuales presentó varias de sus comedias de sólo un acto.

Entre sus obras de larga duración destacan: Venus in fur, New Jerusalem: The Interrogation of Baruch de Spinoza, Is he dead, Ancient history, entre otras. Ha traducido al inglés la Farsa Clásica Una pulga en su oreja de Georges Feydeau, el drama A spanish play de Yazmina Reza, y también tradujo y adaptó The liar de Pierre Cornelle.

La palabra de David Carrillo

La Huella Digital tuvo la oportunidad de conversar con el director peruano David Carillo, perteneciente a la Asociación Cultural Plan 9, quien nos contó acerca del trabajo de los actores y la preparación del espectáculo, envidiable en cualquier latitud del planeta:

¿Cómo ha sido la preparación de los actores para un trabajo final milimétrico y exquisito?
Literalmente, ha sido eso: un poco de exquisito en el proceso, muy divertido pese a la dificultad que la misma obra presenta, pues hay que tener demasiada exactitud. El grupo de actores ha tratado de mantener el buen humor y el buen trabajo. Han tenido una disposición muy alta para la exactitud y minuciosidad. Es una obra donde se le he dado mucho tiempo libre al actor para jugar y largos momentos de exploración. Lo más difícil en la organización de los ensayos fue decidir qué obra ensayaríamos primero.

Cuéntenos acerca del trabajo que ha tenido que realizar con los textos de David Ives.
David Ives
es uno de mis autores preferidos. Sin embargo, la primera dificultad que encontré en los textos fue la traducción, pues Ives juega mucho con el lenguaje y hay que encontrar palabras que le den sentido en nuestro idioma. No sólo ha existido un trabajo de traducción, sino de adaptación; pues había bromas que sólo funcionaban en inglés por lo que se les ha buscado una versión más nacional. Empecé a traducir los textos desde octubre hasta marzo; un total de diez obras de las cuales quedaron ocho. Ives es un autor retador, lúcido y que transmite infinidad de mensajes en las situaciones menos pensadas.

Un ejemplo de profesionalismo y diversión
Un trabajo impecable en dirección, va de la mano con una destreza actoral para la ocasión. Es así, que las actuaciones de Masha Chavarri, Alina Ferrand, Manuel Gold, Carlos Galiano, y el destacable desempeño del reconocido actor peruano Pietro Sibille, cuajaron en la dinámica de las historias. Textos que vuelven a David Ives (según New York Times) un “comediante mordaz que le devuelve el poder del teatro a los dramaturgos”.

Fuente de la imagen:
Periosía

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