La fuerza del mar

1
602

Olor a sal, barcos y marineros, reflejos románticos en la noche, subidas y bajadas en la arena, cuentos de sirenas… El mar esconde mucho más que bellas imágenes o historias.

Olas de más de quince metros de altura, zonas destrozadas, arena en las carreteras, embarcaciones a la deriva e incluso personas desaparecidas, son las consecuencias provocadas por la unión de la bravura del mar y la fuerza del viento, que una borrasca ha dejado recientemente en las costas del Norte de España.

A pesar de estar levantada una alerta roja de riesgo de grandes olas, muchos fueron los que se acercaron a los grandes paseos de las playas para jugar con el poderío del océano. Todos los que somos de costa sabemos que con no hay que retar al mar porque siempre lleva las de ganar, pero parece que en los últimos años este pequeño detalle se ha ido olvidando.

Ahora llega el momento de evaluar los desperdicios, de buscar culpables… ¿La culpa es del propio mar? ¿No somos nosotros los que poco a poco le vamos comiendo terreno?

Edificios a pie de playa, modernos espigones que cambian las corrientes y mil y una peripecias son las que le hacemos cada vez con mayor frecuencia. Somos como pequeños mosquitos que se posan en el lomo de un elefante y de uno en uno le van picando. Puede que el elefante al principio no proteste, por lo que cada vez habrá más mosquitos. Un día el elefante, ya harto de las picaduras, se enfadará y de un meneo los espantará a todos. ¿Puede que el mar se esté cansando ahora de nuestras picaduras?

Tal vez todo haya sido una casualidad o quizás haya sido una llamada de atención de nuestro elefante particular, pero esta galerna, que es así como se conocen a este tipo de fenómenos en Asturias, ha dejado destrozos de miles de euros.

Ahora ya solo podemos observar los daños ocasionados y rezar para que el gigante azul no enfurezca otra vez volviendo sus aguas grises y llenándolas de troncos y ramas. Sea como sea, el mar siempre lleva las de ganar. 

Fuente de las imágenes:
Adri Quintana.

1 Comentario

  1. Impresionante una vez mas.
    La fuerza del viento y el poder del mar, espectacular.
    Y claro el mar no quiere nada que no sea suyo y ademas reclama lo que le pertenece y le vamos quitando.

Dejar respuesta