La fragilidad del amor

0
254

Puede que en la actualidad existan muy bueno escritores y que sus obras, acordes con la actualidad, sean grandiosas; pero yo soy de las que opino que para comprender a esos creadores de historias, primero, hay que conocer una base de la literatura. Es decir aquellos clásicos que han servido de bibliografía a los escritores de varias generaciones posteriores. Uno de esos libros que sería un pecado tener entre las manos y no leerlo es La insoportable levedad del ser de Milán Kundera. Un apasionantes relato sobre dos parejas, tan opuestas como ligadas en un cruce de caminos, que unida a una fuerte base filosófica nos hace preguntarnos sobre si es más importante el peso o la levedad de los sentimientos. Pasional y radical es éste relato que lleva veintinueve ediciones a sus espaldas y que no deja impasible a nadie.
Milán Kundera es de esos escritores que ejercen una gran influencia sobre sus escritos. Utiliza el conocido recurso del narrador omnipresente autorial, aquél que tiene el máximo poder sobre sus personajes y sobre el receptor. Puede que a muchos lectores les guste participar en el desarrollo de la novela, sacar sus propios prejuicios, interpretar afirmaciones de los personajes, etc. Aquí se nos presenta una historia con todos sus rasos marcados, tan precisa, que podemos imaginarnos todo sin necesitad de inventar nada. Kundera hace que sea muy fácil recrear lo que sucede en la novela. Teresa, Franz, Sabina y Tomás sufren, se enamoran, se desnudan y piensan bajo la batuta del autor, que de manera autorial y radical dicen lo que piensa y sin tapujos.

En el contexto de las revoluciones del Este, de un paisaje desolado de Praga tras no alcanzar sus objetivos con la revolución, se puede observar como el resto de países se han olvidado de esa situación, y los propios personajes viven atormentados bajo la repercusión de sus actos que son perseguidos por espiás, policias y militares del gobierno, que no les dejan opinar libremente. Bajo este marco frío podemos ser testigo de un amplio abanico de relaciones amorosas y de amistad. Milán Kundera podría ser por tanto un escritor de la actualidad. El amor puro, el sexo sin amor, el amor idelizado, los celos, el desamor; una hija que ama a una madre autoritaria, el padre que reniega de su hijo, etc; y todo ello bajo ideales filosóficos, vanguardistas y políticos que marcaron épocas.

La historia no sigue una línea temporal cronológia, hay saltos temporales. Rápidamente podemos pasar del presente al pasado y al futuro. Conocemos hechos antes de que se nos expliquen como sucedieron. Pero no es un caos, sino un caos controlado, una anarquía de pensamientos que logramso entender con facilidad. La novela dividida en siete partes, se va desarrollando desde la posición de uno de los cuatro personajes principales, unidos todos por las infedelidades que les hacen comprender la posición de sus antagonistas. Ninguno se recrimina, sino que simplemente se intentan poner en su lugar para entender sus acciones sin necesidad de que haya un conflicto. Por tanto, cuando Kundera relata la historia desde el punto de vista de uno de los personajes se vuelven a dibujar los datos que ya conocíamos para no perder el hilo.

La fragilidad, la dureza, la firmeza, la necesidad y así un sin fín de sentimientos envuelven a estos personajes con los que podemos encontrarnos agusto, ya que todos hemos pasado por varias etapas al amar. Con ello se deja claro que de un solo sentimiento, como el de amar, se pueden dar grandes abanicos de situaciones, sin necesidad de tener que precisas, el amor se eleva frágilmente igual que deja caer su peso encima de nuestras cabezas.

La utilización de un lenguaje claro, al mismo hecho que la utilización de metáfora hace que la lectura sea fácil, que sin darte cuenta, a parte de conocer una historia, conocemos un momento histórico, unas influencias filosóficas que te hacen recapacitar sobre las funciones del ser, de lo que puede llegar a hacer por el amor y todo bajo la tela de un dramatismo dibujado como pesado que hace a sus personajes que necesiten la levedad para que se sientan libres.

Fuente de la imagen:
http://parisenllamas.wordpress.com

Dejar respuesta