La fotografía obrera

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El Museo Reina Sofía de Madrid presenta una exposición retrospectiva del movimiento de la fotografía obrera. A través  de más de 1000 fotografías, revistas, libros y películas se compone “Una luz dura, sin compasión. El Movimiento de la Fotografía Obrera 1926-1939”. La muestra tiene como fin relatar cómo se constituyeron espacios públicos mediante la fotografía documental proletaria y mostrar la cruda realidad en la que vivían los obreros en plena  crisis económica de los años 30 del siglo XX.

Durante la segunda mitad de la década de los años veinte prolifera una corriente fotográfica documental vinculada al movimiento internacional de los trabajadores, que emerge de la Tercera Internacional Comunista. Esta tendencia culmina con los modelos fotográficos y los debates sobre el realismo, el reportaje y la factografía.

Este movimiento surgió de un concurso celebrado en 1926 por la revista AIZ (Arbeiter Illustrierte Zeitung, revista ilustrada de los trabajadores), durante la República de Weimar. Simultáneamente, en la Unión Soviética nace la revista Sovetskoe Foto con la misión de liderar y coordinar la cultura fotográfica soviética en pos de la construcción del nuevo estado socialista. Desde ese origen, la fotografía obrera se expande hasta articularse como paradigma para los movimientos de izquierda en el centro y norte de Europa y Estados Unidos. Estas ramificaciones llegaron a impregnar a las experiencias del Frente Popular en España y Francia, dos casos de estudio que inciden en el carácter transnacional del movimiento. Hacia 1939, con el fin de la Guerra Civil Española y el inicio de la Segunda Guerra Mundial, comienza un nuevo orden mundial que lleva al declive de un movimiento que había dado a luz a nombres como Sergei Tretyakov, David Seymour, Robert Capa, Paul Strand, Tina Modotti, Walter Ballhause o Max Alpert, entre muchos otros.

El gran teórico de la factografía, Sergei Tretiakov, defendía un tipo de arte periodístico, descriptivo, objetivo, inmerso en los medios impresos y realizado por un nuevo tipo de autor-productor. La factografía y el productivismo soviéticos son la puesta en práctica de un programa materialista del arte, circunscrito en la producción industrial.

En 1929 empiezan a crearse las primeras asociaciones de fotógrafos obreros. Es cuando surge un arte proletario, con su poética y su difusión a través de los medios de comunicación que se ponen a su servicio. El público se convierte en autor y a la vez en productor de su propia obra al pasar a ser un colaborador para los medios. Esto supone una gran ruptura revolucionaria con la que surge la fotografía social; es el origen del foto-periodismo que aumenta la importancia de lo visual y se convierte en una fuerte oposición a la prensa burguesa.

La primera parte de la exposición está dedicada a este periodo constituyente del movimiento que supone una especie de experimento artístico, que se desenvuelven en Alemania y en la Unión Sovietica y que abarca de 1926 a 1932. Sin duda el ejemplo más representativo es la serie 24 horas en la vida de la familia obrera en Moscú (Familia Filippov) que realizaron los fotógrafos Arkady Shaikhet, Max Alpert y Solomon Tules para publicar en Alemania. En 1931 se copió la idea, el fotógrafo Enrik Rinkel retrató a la familia Fournes, alemanes y proletarios. John Heartfield, artista pionero del fotomontaje, es un personaje vertebrador de este movimiento, y estará presente en toda la exposición, al igual que el cineasta holandés Joris Ivens. Se recogen también fotografías de Eugen Heilig y encontraremos los reportajes de Walter Reuter para Der Arbeiter-Fotograf. A finales de 1931, AIZ distribuía una tirada de 500.000 ejemplares semanales. Sin duda ese año supone su momento culminante y también su punto final en Alemania con la caída de la República de Weimar y en la URSS al acabarse la revolución cultural.

La segunda parte de la exposición comprende los años que van de 1930 a 1935. El experimento se ha convertido en un movimiento político. En esta parte,  el hilo conductor es la expansión del movimiento de la fotografía obrera y la red que va creando en Centroeuropa. En 1933 y 1934 se celebran en Praga las Exposiciones de Fotografía Social I y II, en 1934 se publica el libro del checo Lubomír Linhart Sociální fotografie, en Budapest triunfan el círculo y la revista Munka que dirige Lajos Kassák, en Austria se edita la revista Der Kuckuck, en Inglaterra tenemos WIN -aunque allí se trató de un movimiento pequeño-, el auge en Holanda con fotógrafos como Eva Besnyö y el propio Joris Ivens, se presentan los trabajos de los húngaros Kata Kálmán, Kata Sugár y Judit Kárász. También llega a Estados Unidos con la Photo League americana que le añade componentes estéticos y donde encontraremos a Aaron Siskind, Harold Corsini, Morris Engel, Sid Grossman, Paul Strand con su marcado cariz político y Tina Modotti.

La última parte va de 1935 a 1939 y supone la transformación del movimiento hacia una historia biográfica y generacional. Es la época del Frente Popular en Francia y de la Comuna de París. Lo inmediato resultó ser oponerse al auge de los fascismos europeos. En este periodo el trabajador se convierte en soldado y finalmente en derrotado al caer todo el proyecto revolucionario con la Guerra Civil española que cierra esta exposición. De esta época es la revista francesa Regards en la que también publicó Heartfield y recogió los trabajos de Robert Capa, Louis Aragon, Henri Cartier-Bresson, Josep Renau, Eli Lotar… Es también el debate sobre el socialismo, donde surge una nueva iconografía de las clases sociales y un eco de la primera etapa del movimiento.

Uno de los objetivos principales de la muestra es resituar el movimiento de la fotografía obrera como un momento clave en la historia de la fotografía, que a menudo ha sido postergado, marginalizado, olvidado o reprimido, recolocándolo en el centro de los debates fotográficos de entreguerras, intentando con ello dar otra visión al relato del surgimiento de la modernidad en la fotografía – llamado la Nueva Visión- en los años veinte. Con ello se quiere favorecer una nueva historiografía del medio fotográfico, darle a este movimiento la importancia que merece dentro de la Historia de la Fotografía y crear lo que se puede llamar una esfera pública fotográfica.

Más información:
Fechas: 6 de abril – 22 de agosto de 2011
Lugar: Museo Reina Sofía, Edificio Sabatini, Planta 3

Fuente de la información:
www.elcultural.es/galerias/galeria_de_imagenes/293/ARTE/Una_luz_dura_sin_compasion_El_Movimiento_de_la_Fotografia_Obrera_1926%C2%961939
www.museoreinasofia.es/exposiciones/actuales/fotografia-obrera.html
www.larepublicacultural.es/article4128.html
Fuente de las imágenes:
www.es.paperblog.com/documental-proletario-en-el-museo-reina-sofia-de-madrid-529219/
www.mcu.es/novedades/2011/novedades_ReinaSofia_luz.html

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