La final de la Liga Endesa vuelve a Barcelona

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El Barcelona Regal se redimió ayer de sus errores y logró forzar el quinto partido tras salir victorioso del Palacio de los Deportes de Madrid (75-81), ante un Real Madrid que no se acercó al nivel alcanzado en el anterior choque. Así, los ocho meses de competición se resumirán en lo que pase el próximo sábado en la Ciudad Condal, un magnífico punto y final a la considerada mejor liga europea.

Gran victoria de equipo; todo se decidirá en el quinto partido

Como todo el mundo pensaba, lo visto el pasado lunes en el Palacio de los Deportes de Madrid fue solo un espejismo, ya que la diferencia real entre Real Madrid  y Barcelona Regal no es ese abismo que se vio el pasado lunes.

Los blaugranas, que antes del partido estaban contra las cuerdas,  saltaron al parqué preparados para demostrar lo que el profesor Xavi Pascual les había enseñado, empezando por marcar el ‘tempo’ del juego. Sabedores del gusto de su rival por el baloncesto rápido y de contraataque, jugaron a alargar al máximo cada posesión, minimizando así las posibilidades de perder el balón.

Pero la verdadera clave fue el entramado defensivo diseñado por el estratega catalán. Pascual supo ver a la perfección el problema del anterior partido, en el que su equipo fue ampliamente superado a la hora de atrapar los balones rechazados por el aro. Para ello, el equipo alternó durante los cuarenta minutos entre una defensa zonal y una en caja, formando así una sólida muralla que el Real Madrid sólo pudo superar durante unos minutos al principio del tercer cuarto.

El sistema defensivo planteado por el rival desquició a los pupilos de Pablo Laso, que, fruto de la desesperación, pecó de cierto individualismo en algunos tramos del encuentro. Además, si a las dificultades para atacar la zona se le suma el poco acierto desde la línea de 6,75 –el mejor tirador madridista, Jaycee Carroll, tuvo un día aciago en este apartado al fallar los cinco triples que intentó–, tenemos el combinado ganador culé.

Erazem Lorbek, intratable

Factor clave para todo ello fueron Pete Mickeal e, inesperadamente, CJ Wallace, que jugó su mejor partido de lo que llevamos de ‘play-off’ al sumar 16 puntos, incluidos tres triples en la primera parte, y seis rebotes, cuatro de ellos ofensivos, fruto de la intensidad mostrada por el estadounidense con pasaporte congoleño. Por su parte, Erazem Lorbek sigue mostrando un gran nivel en esta serie final, que puede ser su despedida del baloncesto europeo; suyo fue el triple que puso una renta de once tantos a dos minutos de la conclusión, la guinda a un partido extraordinario.

Tras la canasta del esloveno hubo una tímida reacción blanca encabezada por Nikola Mirotic, que llegó a poner a su equipo a sólo cinco puntos, pero que no pasó de ahí. En ese momento, los árbitros tomaron una serie de decisiones discutibles –una constante a lo largo del partido– que empañaronn en cierta manera la más que merecida victoria azulgrana.

La finalísima, donde se conocerá al primer campeón de la bautizada como Liga Endesa, será el sábado a las 18.00 horas. Sólo queda desear que gane el mejor.

Fotografía: ACB Photo

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