La explosión de Diego Costa

0
145

Son pocos los que no conocen ya a Diego Costa. El brasileño llegó al club madrileño por casualidad y, tras pasar varias temporadas cedido, se ha convertido en uno de los jugadores más importantes en el esquema del Atlético de Diego Simeone.

Diego Costa ha sabido ganarse la confianza de la afición del Atlético. Fotografía: Ángel Rodríguez (Atlético de Madrid)
Diego Costa ha sabido ganarse la confianza de la afición del Atlético. Fotografía: Ángel Rodríguez (Atlético de Madrid)

Diego Costa es el jugador de moda. No hay tertulia deportiva o charla en el bar en el que el nombre del delantero colchonero no aparezca. Liga, Copa o Europa League,  da igual. Semana tras semana llama la atención de todos por sus actuaciones en el campo, en todos los sentidos.

Fue en un viaje a Portugal, en 2007, cuando por el aquel entonces director deportivo del Atlético, Jesús García Pitarch, decidió ficharlo. Realmente fue por pura casualidad, ya que Pitarch había viajado a Oporto para ver las evoluciones de Ricardo Quaresma. Allí, en la ciudad lusa, se encontró con un viejo amigo y representante que le habló de un delantero brasileño de apenas 18 años que jugaba en la segunda división portuguesa, un tal Diego Costa.

Tras varias sesiones de observación y charlas con el jugador, el club del Manzanares decidió traérselo en el verano del año siguiente por 1,5 millones que abonó al Braga, club que lo había fichado en invierno.

El Atlético, que contaba por aquel entonces con una dupla atacante formada por Sergio Agüero y Diego Forlán, y consciente de que Costa debía seguir creciendo, decidió cederlo tres temporadas en las que el brasileño recaló en Vigo, Albacete y Valladolid.

De allí regreso al Atlético, donde, de la mano de Quique Sánchez Flores, logró ganar su primer título, la Supercopa de Europa, y realizó una gran temporada como tercer delantero de los colchoneros con ocho tantos en su cuenta.

En la pretemporada siguiente, en la que tenía que decidir su futuro en el club madrileño, se rompió el menisco. Fueron seis meses de baja en los que el Atlético tomó la decisión de no inscribirlo para no ocupar plaza de extracomunitario.

En invierno, y recuperado de su lesión, el club le buscó un equipo donde volver a ponerse a tono. El Rayo Vallecano necesitaba un delantero y Costa fue la solución.

En Vallecas, el brasileño volvió a demostrar la razón de su fichaje. En apenas una vuelta de Liga en la que jugó 17 partidos, marcó 11 goles y formó una asociación perfecta con Miguel Ángel Pérez Michu que salvaron al Rayo del descenso.

Este año, Diego Simeone decidió contar con él. El Cholo quería moldear con precisión y cautela a un delantero perfecto para completar su ataque.  Y lo ha conseguido.

El argentino ha hecho del brasileño un jugador que ha hecho olvidar la suplencia de Radamel Falcao en Europa League y durante su lesión. Un jugador que aporta compromiso, movilidad en ataque, presión y gol. Nueve dianas suma ya, cuatro de ellas en los últimos seis partidos.

Las grandes jugadas y las polémicas rodean por igual a un jugador que llegó a reconocer que creció pensando que “dar codazos era lo normal”.  

Expulsado media docena de veces por agresiones y sancionado prácticamente cada tres jornadas por verse envuelto en líos varios durante sus cesiones, Diego Costa ha aprendido a controlar su carácter, aunque suene a mentira.

Simeone ha tratado de trasformar su clima de excitación permanente en una cualidad para convivir, de manera positiva, en el rendimiento del equipo. Ha aprendido a tener cierto autocontrol de sus actos, pero sin perder ese punto de vehemencia y mala leche que llega a descolocar a los equipos mientras él sigue a lo suyo, que no es otra cosa que seguir creciendo.

Dejar respuesta