La eterna juventud de Sexy Sadie

1
269

Sexy Sadie están en plena forma, y así lo demostraron en la calurosa noche del pasado jueves ofreciendo un concierto sublime en la sala Joy Eslava de Madrid ante un público que demostró el gran cariño que siempre ha profesado al grupo mallorquín.

Dos horas antes del comienzo de su concierto ya esperaban numerosos fans en una larga cola a las puertas de la Joy para disfrutar de un nuevo directo de los míticos Sexy Sadie, una de las bandas con mayor solera en la escena independiente nacional desde su formación en 1992. Esta gira de reunión temporal para el grupo mallorquín se ha convertido en auténticos llenazos absolutos en los que repasan lo mejor de su extensa y exitosa carrera para fortuna de su antiguo público, y no tan arcaico.

Han pasado cinco años desde que anunciaran su adiós y esta reunificación les ha sentado de maravilla, sin defraudar a nadie, con un sonido más sólido y con más empaque que nunca se muestran muy sueltos en las tablas, sin el deber de demostrar nada a nadie. Ello les confiere un notable equilibrio que se percibe con claridad a la hora de acometer cada uno de sus temas en directo.

A pesar de ser uno de esos conciertos sorpresa que últimamente está montando la plataforma social MySpace, el concierto tuvo una excelente acogida por parte del público madrileño, que llenó el recinto hasta la bandera, incluidos invitados de lujo como el cantante Iván Ferreiro o los jóvenes actores Jorge Suquet, Aida Folch o Aura Garrido.

Por allí sonaron algunos de sus mejores canciones, desde el fantástico medio tiempo de “Someone like you” hasta el inconmensurable himno generacional en el que se ha convertido por méritos propios “In the water”, pasando por “I wan’t hurt you”, “A scratch in my skin”  o “No way out”, sin olvidar alguna que otra versión de sus Pixies queridos. Todo ello hasta que llegó la sorpresa de la noche, para el público y para ellos mismos también. Iván Ferreiro se subió al escenario para acompañar a los mallorquines, grandes amigos y compañeros de fatiga, para coquetear con la batería del gran Toni Solano y a los coros con Jaime García Soriano, aquellos que conforman la auténtica espina dorsal de la banda.

La gente lo disfrutó sin paliativos, se regocijó en los placeres del ayer y volvió a ver a un grupo por el que parece no pasar el tiempo. Todo un lujo volver a escuchar a Sexy Sadie en tan buena forma, como si nada hubiera ocurrido, como si el tiempo se hubiera detenido esperando una nueva oportunidad en la puerta de los Abbye Road.

Crónica: Óliver Yuste.

Compartir
Artículo anteriorEl Teatro Naturalista de Strindberg
Artículo siguienteLa primera edición del Festival ManchaPop desembarca en Quintanar de la Orden

Óliver Yuste es licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

Su experiencia profesional como periodista se ha desarrollado en diversas publicaciones periódicas como las revistas culturales Experpento o Paisajes Eléctricos Magazine, las revistas universitarias La Huella Digital, Punto de Encuentro Complutense y mÁs UNED, o la colaboración como escritor en la revista literaria chilena Cinosargo, además de mantener sus propios blogs, como la bitácora personal donde se ahogan los gritos de mi mitad. En estas publicaciones en soporte papel y digital se divulgan algunos de sus artículos periodísticos de opinión, críticas y entrevistas musicales, además de artículos literarios como relatos cortos, cuentos y poesías.

También está dedicado a la creación literaria como escritor de novelas y poesía, una faceta en la que cuenta con el libro de cuentos Azoteas, en proceso de edición, y la publicación del cuento “La Libertad de Ser Feliz” en el libro Cuentos Selectos III, publicado en 2002 por la Editorial Jamais. Además de ser galardonado en algunos certámenes literarios: Primer Premio de Poesía Ramiro de Maeztu 1997, Premio Accésit del IV Concurso de Redacción “El Teatro Clásico en Escena 1997” o Finalista en el Concurso de Relatos Cortos “Premios Jamais 1999”.

1 Comentario

  1. Eterna juventud. La eterna juventud siempre ha sido un deseo de mortales. Cómo nos da por parecernos a los dioses inmortales, ¿eh? Supongo que habrá mil formas de mantenerse joven…pero como ésta, ninguna. Muy interesante el post, coincido plenamente. Ojalá algún día encontremos la fuente de la eterna juventud…y nos dure lo que queramos.
    Saludos
    Esperanza

Dejar respuesta