La edad de los campeones

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Los éxitos, en ocasiones, no tardan en llegar. Muchos deportistas consiguieron sus primeros triunfos a edades tempranas, cuando otra gente todavía no había abandonado las muñecas o los coches de juguete. Éste fue el caso de la tenista estadounidense Jennifer Capriati, que disputó la final de Boca Ratón en Florida en 1990 cuando apenas contaba con 13 años. La argentina Gabriela Sabatini ganó aquel partido a Capriati, aunque la norteamericana sentó un precedente en el tenis mundial, algo que quizás sea mucho más conocido en la gimnasta Nadia Comaneci. La rumana no sólo fue la primera atleta en conseguir la puntuación perfecta (10), sino que lo hizo a la temprana edad de 14 años durante los Juegos Olímpicos de Montreal 1976. Quizás éstos fueron los últimos Juegos “románticos”; desde entonces, la mercantilización del deporte ha avanzado a un ritmo frenético. También en el ámbito del olimpismo, destaca el oro que logró Cassius Clay en Roma 1960 a la edad de 18 años, prolegómeno de la exitosa carrera como boxeador que siguió al de Kentucky, en ocasiones no exenta de polémica. Aunque la medalla le fue restaurada décadas después, Muhammad Alí se deshizo de ella arrojándola a un río en señal de protesta por el trato que recibían las minorías en EE UU. También con casi 18 años, Pelé logró su primer Mundial de fútbol en Suecia 1958; el último fue con casi 30 en México 1970.

Los ejemplos de logros tempranos abundan. En cambio, otras veces la fama cuesta, y no viene de la noche a la mañana. Algunos de los más afamados deportistas consiguieron sus primeros éxitos cuando se acercaban a la treintena o la sobrepasaban. Miguel Induráin logró su primer Tour con 27 años y Federico Martín Bahamontes con 31. Michael Jordan, el mejor baloncestista de todos los tiempos, logró su primer anillo de campeón de la NBA con 1991 con 28 años con Phil Jackson, el auténtico gurú del baloncesto moderno, en el banquillo. Manolo Santana no pudo coronarse en el All England Tennis Club londinense hasta 1966, cuando ganó su primer Wimbledon con 28 años. El atleta Abel Antón tuvo su apogeo cuando ya sobrepasaba los treinta: oro en maratón del Mundial de Atenas 1997 con 34 años, éxito que repitió dos años después en Sevilla. Dino Zoff alzó la Copa del Mundo de fútbol con Italia a los 40 años. Por último, y hace tan sólo unos días, los seguidores del atletismo pudimos contemplar a Merlene Ottey. Con numerosos éxitos en su palmarés y 50 años a sus espaldas, la jamaicana hizo uno de los relevos del 4×100 en representación de Eslovenia. Aunque la participación de Ottey en el Europeo de Barcelona no sirvió para que su país pasara de semifinales, su presencia demostró que, más allá de edades y éxitos, el deporte es grande por una cosa: el espíritu de superación. Citius, altius, fortius.

Fuente del texto:
Elaboración propia.

Fuente de las imágenes:
www.eastsideboxing.com
NBC Sports.

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