La despedida convulsa de Valero Rivera

1
145

El laureado técnico renuncia a su proyecto en la selección española con la finalización del contrato y solo dos meses después de llevar a los hispanos a la cima mundialista. Sin esperar a que el próximo lunes se decida quién será el nuevo presidente de la Federación de Balonmano (RFEBM), deja su cargo como seleccionador sin confirmar ni desmentir que recalará en Catar para dirigir a su equipo nacional llevándose como ayudante a Iñaki Urdangarín, imputado por corrupción en el caso Nóos.

Juan Antonio Orenga, Vocente del Bosque y Valero Rivera, ayer en la sede del COE. Fuente: Juan Román Conde
Juan Antonio Orenga, Vicente del Bosque y Valero Rivera, ayer en la sede del COE. Fuente: Juan Román Conde

Un ciclo de cuatro años para el balonmano español se cerró ayer. Por la mañana, Valero Rivera hacía pública una carta de despedida con la que ponía fin a casi todos los rumores sobre su figura. El entrenador zaragozano deja la selección después de hacerla campeona del Mundo y tras terminar el contrato que lo vinculaba con la federación. Su futuro, fuente de rumores desde que hace unos días se especulará con la inclusión de Urdangarín como parte de su equipo técnico, sigue siendo una incógnita.

“De los dos candidatos actuales a la presidencia de la federación únicamente José Javier Hombrados se preocupó de hablar y reunirse conmigo para conocer de primera mano mi opinión. Honestamente debo decir que esperaba algo más del otro candidato”, expresó en su misiva de despedida. La carta sirvió como agradecimiento a aquellos que le han apoyado en su segundo periplo como seleccionador, sin olvidar la cita electoral que decidirá el día 22 el nombre del nuevo rector del balonmano nacional y que enfrenta al actual portero del BM Atlético de Madrid con Francisco Blázquez.

Ya por la tarde, Rivera acudió al Foro Camino 2020, organizado por Marca y celebrado en la sede del Comité Olímpico Español en Madrid, junto con otros cinco seleccionadores. El morbo en el acto lo ponía la presencia del ya ex seleccionador. “Hoy acaba mi contrato con la federación de balonmano y estoy aquí porque a Alejandro Blanco, presidente del COE, no le puedo negar nada”, aseguraba el técnico, que a su llegada había sido asediado por una nube de fotógrafos y periodistas.

“Me remito a la carta que he hecho pública, hoy solo es el día para decir adiós y ser agradecido”, dijo Rivera en el evento que servía para impulsar la candidatura olímpica de Madrid, sin confirmar ni desmentir su marcha a Catar ni si se lleva con él a quien fuera su pupilo. Interrogado por Urdangarín, recordó su faceta deportiva. “Como jugador en la selección y en el Barcelona fue un excelente defensor y aprovechó que era zurdo para anotar. Psicológicamente era muy fuerte; estuvo vinculado desde muy joven al Barça”.

El adiós del hombre que devolvió al balonmano español la corona mundial abre un periodo de incertidumbre, tanto para la selección que deja como en el propio porvenir de un técnico tótem del deporte patrio. Para el recuerdo quedará el triunfo inolvidable en Barcelona. “Fue como el final maravilloso de una película; fue el día mas feliz de mi vida en una pista de balonmano, en mi ciudad, con mi familia”. Valero Rivera se marcha en la cumbre deportiva pero cuestionado por la posibilidad, casi certeza, de ligar su futuro al del yerno del rey.

1 Comentario

Dejar respuesta