La crónica del partido siguiente

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Rafael Nadal (27), clasificado para los cuartos de final de Mutua Madrid Open. Foto: MMO
Rafael Nadal (27), clasificado para los cuartos de final de Mutua Madrid Open. Foto: MMO

Rafael Nadal accedió a los cuartos de final del Mutua Madrid Open tras derrotar con claridad al finlandés Jarkko Nieminen (6-1, 6-4). El vigente campeón del torneo se enfrentará mañana con el checo Thomas Berdych, que será su primer rival de entidad en la capital. El cruce por un puesto en semifinales calibrará el estado general del balear.

Cristiano Ronaldo acudió a la Caja Mágica el día después del batacazo de los suyos en Valladolid. El Madrid terminó de perder la Liga en Pucela y el luso, lesionado en los primeros minutos, no pudo remediar el traspié. La visita a la ribera del Pisuerga mostró una versión realmente empobrecida del equipo de los amores de Nadal. Los blancos andan con el cosquilleo previo a la cita continental del 24 de mayo y el resto importa menos. Porque el partido trascendente, el examen para los pupilos de Ancelotti es el de la final de la Copa de Europa. Lo demás parece accesorio, prescindible.

Nadal no eludió responsabilidades de manera tan flagrante. Aunque su choque decisivo será el próximo, el de los cuartos de final que le medirá con Thomas Berdych, debía deshacerse del finlandés Nieminen para alcanzar la siguiente ronda. El nórdico, zurdo como el balear, fue rival agradable. Como en el estreno frente a Mónaco, Nadal hizo disfrutar a una parroquia que lo idolatra y que casi completó el aforo en Villaverde. No sufrió, no enseñó apenas carencias y regaló magia a cuentagotas. Otro partido sin complejidad y otro triunfo sin necesidad de forzar el físico.

Similar guión que en su inicio contra Mónaco tuvo el encuentro con Nieminen. El primer set, un calco: mismo tanteo y mismo desarrollo. La igualdad se deshizo en cuanto el local sumó su primera rotura de servicio. A partir de ahí, un paseo hasta certificar la primera manga. El primer acto se resolvió en media hora escasa. Nadal abrumaba a un oponente que apenas pudo celebrar algún punto. Este pasaje de superioridad absoluta satisfizo a su autor, que firmó sus mejores minutos del curso.

Parecía que el segundo set correría la misma suerte. El  número uno mundial trazó sus mejores golpes en el comienzo del mismo. Aún tenía margen de mejora el tenis del manacorense. Sus pelotas encontraban profundidad y Nieminen corría impotente desde una esquina hacia la otra mientras el drive de Nadal volaba raudo buscando el fondo de la cancha. Pero quien parecía desahuciado y soportaba un 3-0 en contra se rehizo y equilibró el marcador. Nieminen alargó el choque y acabó firmando una actuación digna, suficiente. Rubricó el trámite Nadal pero su tramo final no hizo justicia al conjunto de la obra.

La rueda de prensa posterior al partido giró alrededor del choque contra Berdych. El checo es la primer gran obstáculo colectivo, una bestia que requerirá algo más que una faena de aliño. “Es el partido más difícil de la semana, sin ninguna duda”, proclamó su rival mañana. “Tengo que ser agresivo, no perder pista e intentar ganarle en movilidad”. La altitud de Madrid y la rapidez de su servicio son las fortalezas del centroeuropeo que más preocupan a Nadal.

Al tres veces campeón en la capital no le bastará con una labor aseada. Su oponente se deshizo hoy del emergente Grigor Dimitrov en tres sets y coronando una imponente remontada (3-6, 6-3, 6-2). El de mañana será el primer encuentro del Mutua Open que le exija toda su capacidad competitiva. Mónaco y Nieminen quizás hayan sido las excusas para contar la previa del primer gran partido del torneo.

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