Uno de los temas más candentes y polémicos en cada sesión del Congreso de los Diputados actualmente viene relacionado con el Ministerio de Cultura, que preside Íñigo Méndez de Vigo. Son muchos los diputados de su oposición (sobre todo socialistas) que no paran de denunciar la subida del IVA cultural que, provoca entre otras consecuencias, el continuo cierre de las salas de cine en España. Éste es sólo un antecedente que hace que cada vez haya menos sitios donde ir a ver cine en nuestro país, pero existen algunos más como la digitalización de las salas, la piratería, los nuevos hábitos de consumo o el auge de los multicines.

Para tener una idea con perspectiva, España tenía, en el año 1965, 7.902 salas de cine. En la actualidad, y según el último informe anual del 2015 del Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), nuestro país solo tiene 3.588, más las que se hayan cerrado hasta el día de hoy. Hay una enorme controversia y desinformación acerca del tema que vamos a tratar a lo largo de este reportaje y nosotros vamos a intentar contar la verdad acerca de la razón por la que están cerrando tantas salas de cine en nuestro país y más concretamente, en Madrid.

En esta línea temporal, podréis ir viendo cuándo abrieron y cuándo cerraron algunos de los cines más emblemáticos de Madrid, cuál fue la razón del cierre y algo más de su historia:

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Enemigos del celuloide

En los últimos años a las salas de cine les han salido grandes competidores y villanos a los que tienen que hacer frente; la piratería, la crisis económica, la fuga de miles de espectadores y la digitalización son alguno de ellos. De hecho, este último es uno de los grandes problemas con los que se han encontrado la gran mayoría de las salas.

Hace dos años aún existían en España más de 800 pantallas sin digitalizar, la gran mayoría por no contar con la financiación necesaria para poder realizarlo. La digitalización de cada pantalla cuesta alrededor de 50.000 euros, un gasto al que gran parte de las salas no pueden hacer frente. Según Borja de Benito, jefe de comunicación de la Federación de cines de España, los cines que todavía siguen utilizando cintas de 35mm lamentablemente tienen dos opciones: afrontar la inversión que supone digitalizar sus pantallas o cerrar.

Otro de los grandes problemas que se han encontrado los productores, gerentes y propietarios de las distintas salas de cines en España ha sido el polémico IVA cultural. La cultura española soporta desde hace años el IVA más alto de toda Europa. Gran Bretaña es el que más cerca se queda de España, ya que aplica un 20%, pero hay otros países con los que la diferencia es mucho mayor. En Francia, Hollande redujo el IVA cultural a un 5,5% mientras que en Alemania la tasa se sitúa en un 7%.

El precio de las entradas también ha sido un hándicap para la industria cinematográfica de nuestro país. Muchos espectadores creen que éste es el principal problema de que la gente no acuda a las salas de cine, solo hay que ver cómo se llenan cuando el precio de éstas bajan en ocasiones especiales como la Fiesta del Cine o el día del espectador.

¿De verdad es lícito que por ver una película tengas que pagar diez euros? Se preguntan muchos.

Responder a esta pregunta no es nada sencillo, aunque cada vez existen más cinéfilos y gente interesada por un determinado tipo de historias dispuestas a pagar la cantidad necesaria para verla en una pantalla de cine, pero muchos otros no.

Según el ICAA, que existan fiestas donde las entradas se pueden comprar a 2,90 euros sirven de gran ayuda para fomentar esta industria, pero sería un despropósito que ese fuera el precio de las entradas durante todo un año, puesto que para poder organizar un evento como este todas las partes (productores, exhibidores y distribuidores) negocian asumir una proporción del coste de la rebaja.

“Día del espectador si, Fiesta del cine todos los días no” reivindican.

El precio de una entrada de cine se reparte de esta manera; alrededor del 50% se lo lleva la distribuidora y el otro 50% se divide entre la sala, derechos de autor y el 21% que termina en manos del gobierno por el IVA cultural. Por tanto, nos encontramos con el dilema de siempre ¿es cara una entrada de cine?

Adiós a los cines Palafox

La última sala en decir adiós han sido los emblemáticos Cines Palafox. Su clausura, el pasado 28 de febrero, supone el fin de casi 55 años de historia de la que ha sido la segunda sala más grande de la capital.

El cierre del edificio podría ser un simple paréntesis, ya que se comenta que Yelmo ha comprado la sala y sus dos anexos superiores para convertirlos en unos modernos multicines, pero nada de esto ha sido confirmado todavía.

Antes de los Palafox, los cines Roxy fueron la penúltima víctima, al cerrar y aprobar el Ayuntamiento su conversión en supermercado. Antes cayeron el Fuencarral, el Bilbao o las salas que ahora albergan enormes tiendas de ropa. Otros lugares como los Luchana se salvaron para la cultura y han sido reconvertidos en teatros.

Yelmo Cines y CINESA se hacen con Madrid

La digitalización de las salas ha significado un cambio en el mundo del cine. Con esto nos referimos a que las salas más pequeñas se han visto sumamente afectadas tras las nuevas generaciones que vienen pisando fuerte.

Si bien es cierto que actualmente todavía existen varias salas de cine de renombre, se debe reconocer que Yelmo Cines y CINESA se coronan como las más populares, no solo por su gran presencia a lo largo del territorio madrileño, sino por sus grandes salas y espacios adaptados a todo tipo de público.

Estas dos cadenas, las cuales han ganado popularidad poco a poco, han demostrado lo difícil que es sobrevivir en un hábitat que ha pasado de ser tradicional a futurista. Dejando detrás las salas milenarias y llenándonos de recursos digitales adaptados a nuestra manera de ver el mundo.

Esta ha sido, precisamente una de las mayores razones por la cual su presencia ha afectado al resto de salas de cine. Yelmo, al igual que CINESA, han nacido en una era digital, satisfaciendo las necesidades de los usuarios y desplazando lo que conocemos como cine tradicional, dando como resultado el cierre de muchas salas que, por tamaño, presupuesto e incluso falta de audiencia, han tenido que dejar de proyectar películas.

En el siguiente mapa podemos ubicar las diferentes salas tanto de YELMO Cines como de CINESA a lo largo de Madrid y conocer sus diversas características.

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