La corrupción en Argelia salpica al presidente Abdelaziz Buteflika

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El servicio secreto militar argelino (DRS) ha iniciado una investigación contra los responsables de la gestión de los recursos energéticos nacionales por el cobro de 200 millones de euros en comisiones procedentes de contratos ilegales. La mayoría de los implicados en el proceso judicial, fueron nombrados con el beneplácito del actual presidente, Abdelaziz Buteflika.

Abdelaziz Buteflika. Foto cedida por commons.wikimedia.orgEl proceso contra la corrupción en argelia se inició cuando la fiscalía de Milán abrió en 2012 una investigación sobre las comisiones que Saipem, una filial de la multinacional energética italiana ENI (Multinacional italiana energética) abonó, por importe de 197 millones de euros, a un intermediario argelino, Farid Bedjaoui, afincado en Dubái. A cambio Saipem habría obtenido, entre 2007 y 2009, ocho contratos en Argelia por importe de 11.000 millones de euros. Estos hechos, destaparon el escándalo de corrupción en Argelia, que se materializó en enero con la detención e interrogación de Mohamed Meziane presidente de Sonatrach (la mayor empresa energética de África) y tres de sus cuatro adjuntos, acusados de cobrar comisiones ilegales y de otorgar a dedo contratos millonarios a parientes y amigos.

La semana pasada el DRS, que en Argelia actúa a veces como policía judicial, registró las residencias en Orán y Argel del ministro de Energía argelino Chakib Khelil (el segundo hombre más cercano a Abdelaziz Buteflika). Además, también están siendo investigados los domicilios de Nouredine Cherouati, Abdelmajid Attar (ambos expresidentes del gigante energético Sonatrach) y de Reda Hemche uno de los jefes de gabinete y sobrino del ministro de Energía Khelil. Según el diario El Watan, un juez les ha convocado, aunque por ahora no han sido imputados, principalmente porque residen fuera del país. Todos los sospechosos gozaban de la confianza de Abdelaziz Bouteflika, quien al estallar el escándalo guardó silencio, pero desde finales de febrero se declara “indignado” con la situación. “El Estado no dudará en pedir cuentas a los culpables”, ha añadido. El Gobierno, por el contrario, no se ha pronunciado.

Chakib Khelil, Foto cedida por commons.wikimedia.orgAsí mismo, otros miembros del gabinete de Buteflika también se han visto salpicados. En el llamado “escándalo del siglo”, (referente a la construcción de la autopista este-oeste, que atravesará Argelia desde la frontera marroquí hasta la tunecina pasando por la capital, con un presupuesto de 8.000 millones de euros) el ministro de Obras Públicas, Amar Ghul, aparece implicado en los interrogatorios de su jefe de gabinete y del Secretario general del ministerio. También el ministro de Pesca, Smail Mimun, se ha visto relacionado con el escándalo de las capturas fraudulentas de atún por empresas turcas, que ha supuesto un desfalco de 200 millones de euros a las arcas públicas.

Estos hechos están afectando más que nunca la credibilidad del gobierno argelino. Según el periódico Le Quotidien d’Oran “algunas empresas petroleras extranjeras están procediendo a revisar sus contratos con Sonatrach para examinar eventuales infracciones en la obtención de mercados por vías ilegales o por medio de vínculos personales”. Esto supone un duro golpe para la principal empresa del país, que monopoliza el 98 por ciento de las exportaciones de Argelia y que, gracias a su volumen de negocios anual (de unos 80.000 millones de euros) suministra las divisas necesarias para el funcionamiento del Estado.

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