La clausura del “I Congreso Internacional de Columnismo y Periodismo de Opinión” cierra un ciclo de ponencias magistrales

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El acto logró reunir a gran parte de las principales plumas de columnas de los periódicos españoles. Acudieron escritores y periodistas de relevancia como Almudena Grandes, Manuel Alcántara, Raúl del Pozo, Soledad Gallego-Díaz o Espido Freire, entre muchos otros. La afluencia del público fue intensa durante dos días repletos de pasado, presente y futuro; respecto a la situación del periodismo, Alcántara quiso vaticinar que “se trata de aguantar la mala racha, pero que nadie nos engañe llamándole así, porque la racha tiene el tamaño del futuro”. 

Tras la inauguración de la mano de Carmen Pérez de Armiñán, decana de la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM donde se alojó el acto, se sentaron las bases de la importancia del Congreso para el análisis evolutivo de este género. Carmen del Riego y Fernando Peinado, presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid y director del Departamento de Periodismo IV, respectivamente, tomaron las riendas del ciclo de conferencias para allanar el camino a la primera ponencia de la mañana.

Columnismo Literario

La mesa más estrictamente libre estuvo moderada por Elena Gómez, profesora de la Universidad Europea de Madrid, que levantó la batuta para reflexiones como lassiguientes: “hacer columnismo no es literatura” o “la columna no está liberada de la responsabilidad”; Teodoro León Gross distinguió entre la tradición anglosajona del género y los artículos desarrollados en España. Por otro lado, Espido Freire afirmó que le interesa más la estructura narrativa que el lector objetivo. La escritora de Flor del norte opina que “el punto de encuentro es: el ego del escritor decrece para que se encuentre el del lector”.

Para el columnista del diario El Mundo, Antonio Lucas, la columna es un espejo de la sociedad, que debe seguir cumpliendo la función de perro guardián ante las injusticias; se trata de “un recinto muy íntimo” donde el matiz literario debe ir acompañado de un salvaguarda del estilo. Fue Pilar Vega, profesora y filóloga de esta misma facultad quien dijo que el columnismo es una forma de “microensayo”, y que por el hecho de que no exista ficción no pierde carácter literario, con ejemplos en la sátira de Larra.

Columnismo Político

El profesor Javier del Rey fue el responsable de moderar una mesa polémica, la de Columnismo Político. Germán Yanke, del diario ABC, irrumpió diciendo que “el columnista político no es el opinador”; según el periodista, en este país existen buenos columnistas políticos que pueden aportar riqueza al panorama político. La firma de El País, Soledad Gallego-Díaz, estableció una diferenciación: “Los tertulianos pertenecen más al mundo del espectáculo que al mundo del periodismo”.  Además, advirtió de los peligros que puede contener este tipo de columna y que debería basarse en un conocimiento profundo del hecho que se va a tratar y saber interpretarlo para dar una opinión sobre ello.  

Jesús Maraña, el exdirector del diario Público, hizo una distinción temporal: “En la transición, el columnismo estaba cargado de datos. Se contrastaban todas las informaciones, y ese tipo de columnismo ahora escasea más”. La directora de opinión de El Mundo, Lucía Méndez, defendió la jerarquía en las opiniones en contraposición con el “todo el mundo opina” de lo que denomina la “generación 2.0”. Argumentó que “lo más importante es que debemos abordar bien la realidad; hay que juzgar qué se hace, no quién lo hace. No hay que tener prejuicios, lo que es muy habitual en los medios de comunicación”.

La renovación del columnismo

José Ignacio Población fue el catedrático encargado de dirigir el debate de los columnistas noveles. Jesús Nieto, el crítico literario del Grupo Vocento admitió que el columnismo exige la vocación del periodista y que éste“es un poeta que desayuna con Bécquer”.  En otra línea, el redactor de El Imparcial, Alberto López Marín, apostó por un equilibrio entre el posicionamiento en la red y la amplitud literaria. 

Manuel Alcántara (izq.).

En palabras del columnista de Málaga Hoy, Cristóbal Villalobos, es necesario “mirar al pasado, mirar a los clásicos”, y se decantó por la columna como método de fuente histórica, recalcando que la función del periódico en papel debería motivar el análisis e investigación de la información. Eduardo Martínez-Rico, autor del blog Los días de Ícaro, describió poéticamente la estética de la columna: “el estilo es el pulso de un hombre escribiendo”. También hizo un acercamiento a la dualidad en la profesión del columnista, estableciendo que el periodismo antes era una salida práctica para los escritores. 

Encuentros

Destacó la ausencia de Rosa Montero en la sección más esperada por el público, la de las conversaciones y encuentros con los autores, por problemas de salud. No obstante, acudió a la cita Almudena Grandes, que fue entrevistada por Jesús Ruiz Mantilla. La colaboradora de El País confesó que escribe las columnas desde una posición de ciudadana poniéndose al servicio del segmento de sociedad que no puede hablar. Este encuentro estuvo apoyado por la posterior intervención del profesor norteamericano William Sherzer, de la Brooklyn School New York, que analizó la evolución literaria de la escritora de Los aires difíciles y las diferencias entre el columnismo español y el estadounidense.  Fidel López Criado presentó esta intervención internacional.

La conversación sobre periodismo de opinión recayó en las voces de Marta Rivera de la Cruz y David Torres, colaboradora de El País Semanal y colaborador de Público.es, respectivamente. Ambos llegaron a la conclusión de que la columna es un ejercicio de estilo con fecha de caducidad cercana y que el público aguarda que sea política y polarizada.

De izquierda a derecha, Eduardo Martínez y Raúl del Pozo.

Raúl del Pozo, columnista del periódico de Pedro J., fue entrevistado por Eduardo Martínez-Rico. El sucesor de Umbral animó a los jóvenes estudiantes allí presentes a perder el miedo y fundar empresas de comunicación ante el panorama de oportunidades que se abre con las innovaciones tecnológicas. Sobre éstas matizó que “lo importante no es el soporte, sino el talento del periodista”.

Uno de los actos estrella fue el homenaje al maestro Manuel Alcántara, que estuvo conducido por Teodoro León Gross, con el motivo de ser el vicepresidente de la fundación que recibe el nombre del galardonado. Alcántara tuvo palabras para expulsar el olvido de nombres como: Gabriel Celaya, Dionisio Ridruejo, Jacinto Benavente, González-Ruano o Azorín. “La poesía sirve para crear estados de conciencia” expuso en referencia a la tradición estilística de la columna. También quiso aconsejar a los próximos periodistas del mañana frente al aire de pesimismo instalado: “Se trata de aguantar la mala racha, pero que nadie nos engañe llamándole así, porque la racha tiene el tamaño del futuro”. 

Presente y futuro de la columna

La mesa final tuvo como moderador al catedrático Pedro Farias. El destacado miembro de la FAPE, Manuel Núñez Encabo, predijo que el periodismo de opinión se prolongaría en el futuro por la necesidad de este género, “pero con opiniones argumentadas, razonadas y con ingenio”, puntualizó. Fue el profesor Joaquín Aguirre quien analizó la característica de imprevisibilidad  en el columnismo dividiendo en dos a los tipos de lectores: “el que respeta los deseos del columnista y el que sólo lee los temas que le interesa a él”.

Su compañera de profesión, Yolanda Martínez Solano, se centró en el epígrafe de esta mesa: “el presente es predictivo del futuro y el presente es malo”, destapando que aún queda mucha evolución para depurar los errores actuales. Fue José Manuel Rivas Troitiño, columnista de Galicia Hoxe, el que también auguró un mal futuro al género: columnas cada vez más breves y con menos argumentos. La última intervención del acto fue la de la profesora Ana Mancera, que defendió la posición de la columna y el blog en un espacio privilegiado de cara a la revolución tecnológica, y la aparición del ciudadano como productor de contenido.

Imágenes cedidas por la organización del Congreso

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