La clase obrera inglesa, a examen

0
220

A través de su obra debut, Owen Jones expone el peligro de la aceptación de prejuicios como verdades universales dentro de la misma sociedad.

ChavsQue Chavs: la demonización de la clase obrera (Capitán Swing), un libro de temática social y política de reciente aparición (asistimos a su presentación en Traficantes de Sueños), se convirtiera en número uno de ventas en Inglaterra, da que pensar. Y es que, posiblemente, la forma de abordar el tema de la demonización de la clase obrera contribuyó a este éxito (sería recomendable leer dicha obra en inglés para evitar las inexactitudes de traducción, ya que algunos términos tienen equivalentes ambiguos en español). Cuando hablo de este trato a la clase obrera, probablemente el lector no terminará de entender el porqué de tanta polémica, y es que este tipo de debate sobre clases es más ajeno en España, aunque es algo que lleva viéndose en Inglaterra, especialmente a partir de finales de los años setenta.

A través de una serie de argumentos sólidos y bien construidos, Owen Jones, columnista del diario The Independent, expone a base de ejemplos y página tras página el porqué y el cómo de la división de una gran parte de la sociedad en dos segmentos: la clase media (ciudadanos con aspiraciones, consumista, trabajadora y bien vista por la sociedad) y la clase obrera, a menudo referida como chav (el equivalente a los llamados canis o ninis aquí: considerados como ciudadanos vagos, sin aspiraciones, violentos y con el único de deseo de vivir de las ayudas sociales del estado).

De esta forma, Jones demuestra que en la Inglaterra de hoy en día no es oro todo lo que reluce, exponiendo la brecha abierta que hay entre ciudadanos de un mismo origen, que han recibido un trato diferente ante los medios y los políticos, consiguiendo así que la clase obrera reciba un trato peyorativo y malicioso por parte de ciudadanos (creando webs como www.chavtowns.co.uk), políticos y medios de comunicación (poniendo como claro ejemplo a los personajes de la serie Little Britain).

Si hay algo que se pueda destacar del debut de Jones es su labor de documentación, que pone en evidencia el grado de segregación entre clases actualmente, basándose en aspectos como el entorno económico, los orígenes o el barrio en el que viva el individuo. Además de esto, Jones hace una retrospectiva con el fin de poder relacionar la situación actual con los comienzos de esta en el periodo thatcheriano, culpable de la debilidad impuesta sobre la clase obrera tras el “exterminio” del poder de los sindicatos y el aumento del desempleo entre miembros de esta clase. Jones también habla sobre la influencia del Partido Conservador actual sobre la deformada imagen actual del chav, abrazada posteriormente por la sociedad británica. Dicha imagen supone, según Jones, un ejemplo claro del problema de las generalizaciones, prejuicios y clichés.

Así, el británico expone que este odio entre clases ha conseguido transformarse en prejuicio socialmente aceptado en Inglaterra, de manera que ciertas empresas han decidido adoptar políticas en contra de este sector social, como clases de defensa personal “anti-chav” o tours vacacionales en los que no se admite a gente de esta “clase” y de cómo los propios ciudadanos evitan estar en contacto con ciertas áreas o situaciones relacionadas con la clase obrera. En definitiva, se podría decir que Chavs: la demonización de la clase obrera es un libro que hace pensar y emociona a partes iguales, propiciando que el lector se dé cuenta de que, en ocasiones, se produce una deshumanización dentro de la sociedad, que achaca sus males a determinados sectores sociales sin pararse a pensar en que, en ocasiones, es la propia sociedad la culpable.

 

 

Imagen: Vicky Pollard, un personaje de la serie Little Britain diseñado con rasgos arquetípicos de chav. La portada del libro corresponde a la edición inglesa.

Dejar respuesta