La cebolla se convierte en reina de la cocina tradicional asturiana

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cebollas_rellenasLes Cebolles Rellenes, unos festejos gastronómicos del Concejo de San Martín del Rey Aurelio, en el Valle del Nalón están dentro de las Fiestas de Interés del Principado de Asturias.

El otoño es una estación cargada de degustaciones gastronómicas, sobretodo en Asturias, concretamente en El Valle del Nalón, zona de las Cuencas Mineras, donde sacan el máximo partido a noviembre y la primera semana de diciembre, para que la gente disfrute de la gran riqueza de alimentos que nos proporciona esta estación. Se abre el vedado de caza y una gran variedad de frutas y verduras están en su mejor momento para enriquecer la cocina, por ello en el concejo de San Martín del Rey Aurelio tienen la tradición de celebrar todos los años jornadas gastronómicas en tres de sus pueblos, “Los nabos, les cebolles rellenes y los pimientos rellenos”.

Les Cebolles Rellenes, celebradas en el pueblo de El Entrego el 29 y 30 de noviembre y 1 y 2 de diciembre,  son las Jornadas Gastronómicas más relevantes del concejo perteneciente a El Valle de Nalón. Estas jornadas han sido declaradas Fiestas de Interés del Principado de Asturias”.  Cuenta con la participación de prácticamente la totalidad de la hostelería local, la Sociedá Cultural y de Festejos L’Entregu y la Concejalía de Cultura, Educación, Deportes e Igualdad en la organización de los actos festivos también participaron en el desarrollo del festejo.

Alrededor de una treintena de restaurantes, sidrerías, vinotecas y cafeterías sirvieron el tradicional menú, que consta de un plato principal de callos, seguido de las cebollas rellenas, estrellas del menú, y para finalizar con unas casadiellas como postre. El menú de unos veintisiete euros que todo comensal pudo disfrutar estuvo elaborado con platos típicos de la gastronomía asturiana, sobre todo de la zona de las Cuencas Mineras. Este año los restaurantes de El Entrego sirvieron más de 11.000 kilos de cebollas. Los hosteleros dicen que se han superado las expectativas, puesto que esperaban un menor número de comensales. La afluencia ha sido superior a la del año pasado aunque el tiempo no ha acompañado, aseguran los responsables de los locales. 

Además  de disfrutar de las cebollas, la fiesta gastronómica también incluyó un programa cultural y de ocio formado por un concurso gastronómico celebrado en dos categorías; una para el gremio hostelero y otra para cocineros y cocineras no profesionales. El concurso consistió en llevar las cebollas elaboradas por cada participante  al Centro Comercial Valle del Nalón, donde se votaron. Las cebollas tenían que cumplir con el requisito de ir en una cazuela de barro y de estar cocinas de forma tradicional. Se repartieron dos premios entre los participantes no profesionales y tres entre los profesionales.

Hace cuarenta años que se celebran en El Entrego estas jornadas. El origen de este plato se le atribuye a la cocinera Aniceta Fueyo, popularmente conocida como La Nina, quien después de la Guerra Civil, y durante la Cuaresma, agudizó el ingenio e ideó un plato de cebollas rellenas de un sofrito con migas de bonito, para servir un almuerzo a varios sacerdotes que habían acudido al bar de La Laguna. Ni tenía carne, ni la podía servir. A partir de ahí, con el tiempo su innovación en la mesa se trasladó a otros hosteleros de la zona. Y así fue como, paulatinamente, se instauró una festividad gastronómica que cada año atrae a cientos de comensales, turistas, visitantes y locales.

ELABORACIÓN DEL PLATO

Ingredientes

Cebollas, aceite y sal.

Relleno

Bonito, pimiento morrón, tomate, laurel, pimentón dulce, guindilla, caldo de gallina, ajo y vino blanco.

Decoración

Perejil, huevo cocido y pimiento, todo picado.

Elaboración

Se pelan y ahuecan las cebollas. En una sartén calentamos aceite y añadimos ajo, la cebolla que previamente se agüecó y el pimiento, todo ello picado muy fino. Cuando esté todo ello  bien pasado se añade el tomate, la sal y la guindilla. Una vez  lista la salsa apartamos una cantidad, aproximadamente la mitad, en la que desmenuzamos el bonito y rellenamos las cebollas.

A continuación, se colocan las cebollas en una cazuela en la que añadimos la salsa restante, el laurel, el vino blanco, el pimentón, el caldo, la sal y el picante al gusto, de manera que queden cubiertas. Seguidamente, se cuecen a fuego lento durante tres horas.

Listo el plato se sirven tres cebollas por ración, decorándolas con el huevo, el pimiento y el perejil picados.

Imagen de Cynthia Santiago

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