La carrera por el hidrógeno

0
208

El petróleo y el gas natural se acaban. Los expertos aseguran que su escasez comenzará dentro de 20 ó 30 años. El futuro de la energía podría encontrarse en el hidrógeno, el combustible más limpio de los existentes.
El hidrógeno es el elemento más abundante de la Tierra y el que forma más compuestos. No es, sin embargo, una fuente de energía, sino un portador de la misma. Al combinarse con el oxígeno produce electricidad y sólo emite agua como residuo. Es por ello que se hable de este gas como una de las soluciones al calentamiento global.

Mientras que los motores que queman gasolina producen contaminantes como el dióxido de carbono, los coches impulsados por hidrógeno funcionan con pilas de combustible. Éstas convierten el hidrógeno y el oxígeno en electricidad, calor y agua de una forma muy eficaz. Es por ello que pueden ser utilizadas en una gran variedad de aparatos: teléfonos móviles, medios de transporte y ordenadores portátiles.

No obstante, hay una serie de inconvenientes que ponen freno a su producción. Entre ellos destacan el ser un gas muy inflamable y que la construcción de infraestructuras para el almacenamiento es costosa. Este último aspecto se intenta corregir con el uso de metales híbridos, como los alanatos y los borohidruros, que también frenan la contaminación. Otros aspectos negativos son: la durabilidad de las pilas de combustible y la distribución eficiente y segura del elemento, ya que el hidrógeno no puede ser transportado por un conducto como otras fuentes de energía, sino en estado líquido.

Esta fuente primaria de locomoción cuenta también con una serie de ventajas: posee más potencia en relación energía/peso que cualquier otro combustible, no es contaminante, es un elemento abundante y al aplicarlo a una pila no produce los ruidos del motor de gasolina, lo que disminuiría la contaminación acústica.

Debido a estos aspectos nadie quiere quedar el último en esta carrera por este portador de energía. Las grandes compañías automovilísticas, tales como Daimler-Chrysler, General Motors, BMW, Ford y Fiat han comenzado a fabricar prototipos limpios. Se calcula que hasta el 2010 no se verán los primeros vehículos de hidrógeno. Los partidarios hablan de una función nueva de los medios de transporte: las pilas producen tanta energía que los coches se convertirán en centrales eléctricas móviles. Otro de los impulsores será la Unión Europea, que contribuirá al desarrollo del elemento con 470 millones de euros en los próximos seis años. En Gran Bretaña se plantea prohibir la utilización de gasolina y gasóleo en 2040 y hasta que eso llegue, grabar con impuestos más elevados a los vehículos más contaminantes. Parece ser incomprensible un futuro de energías renovables sin el hidrógeno y algunos hablan ya de “la revolución del hidrógeno”.

José Santamarta, director de la edición española de la revista Worldwatch, compara al hidrógeno con la energía eólica de hace años y que hoy representa el 8% de la energía mundial:“Hay quien piensa que creer en el hidrógeno es perder el tiempo, pero lo mismo pensaban cuando hace años algunos creíamos en la energía eólica, y ahí la tenemos. El problema de la gestión de la red que tiene la energía eólica se terminará el día en que funcione la tecnología de hidrógeno y la pila de combustible.”

Algunos expertos detractores del hidrógeno señalan que a partir de 2008 primarán los biocombustibles con biotenanol y no éste. Sin embargo, recientes investigaciones señalan que estos son más contaminantes que los vehículos de gasolina y pueden provocar más enfermedades en los humanos.

El uso del hidrógeno no se limita al de ejercer como combustible. A principios del siglo XX el hidrógeno ya se utilizaba para llenar los dirigibles y los globos aerostáticos, pero se produjeron muchos accidentes debido a su cualidad de inflamable. En la actualidad, la producción anual de hidrógeno supone un 1,5 % del consumo mundial de energía.  Se emplea en la industria para la fabricación de amoníaco, para producir grasas comestibles, para soldar a alta temperatura…

Nos encontramos en un período de agonía de los combustibles fósiles y en el comienzo de una crisis energética. Ante ello, convendría ponerse en manos del átomo más pequeño del universo.

Fuentes de la información:
http://www.elmundo.es/elmundomotor/2001/02/23/usuarios/982951921.html
http://ec.europa.eu/research/leaflets/energy/es/05.html
http://erenovable.com/2006/05/09/el-motor-de-hidogeno/
Fuente de la imagen:
http://www.hydrogen-fuel.org/hydrogen-fuel_org.jpg

Dejar respuesta