La belleza hecha flamenco

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Mercedes_Ruiz_5La bailaora Mercedes Ruiz estrena nuevo espectáculo en la capital. “Baile de palabra” es un proyecto muy personal, que ha ido madurando poco a poco hasta convertirse en una obra delicada y llena de fuerza, sin más acompañamiento que cante y guitarra. Estará en el Teatro Fígaro de Madrid hasta el 4 de Enero.

El espectáculo comienza pasadas las seis y media de la tarde, cuando las luces de la sala se apagan y los oídos del público aprecian unas tímidas notas que provienen de la guitarra de Santiago Lara. El Teatro Fígaro está envuelto en los olores de perfume de las señoras, que rompen a aplaudir en cuanto sale Mercedes Ruiz a escena. También enseguida hace su aparición David Lagos, voz y sentimiento de la obra, que comienza cantando lento, casi al oído de la bailaora mientras los asistentes contienen la respiración.

Ellos tres conforman “Baile de palabra”, y serán quienes guíen al público durante los 85 minutos que dura el espectáculo, por un sinfín de emociones que van aumentando poco a poco de intensidad. Sólo acompañados por los juegos de luz de unos focos muy bien colocados y por el talento innato que desprenden y traspasa la sala.

En cuanto comienza la acción el público se entrega y el resto es un ir y venir de guitarra, cante y baile; palmas, pitos, taconeo y castañuelas, y el rasgar de las cuerdas de la guitarra que hipnotiza. Todo ello acompañado de una puesta en escena sobria y sencilla pero muy eficaz, que centra la atención en lo importante, sin adornos ni distracciones. Sólo baile y belleza fluyendo con el sonido como si fueran uno.

El conjunto del espectáculo es bueno pero Mercedes Ruiz es sencillamente maravillosa. Elegante, abrumadora, llena de luz y pasión. Ella sola consigue que no sea un espectáculo para admiradores del flamenco, sino para cualquier persona que sea capaz de apreciar y disfrutar del talento ajeno. Es de esos artistas que disfrutan con lo que hacen y se lo transmiten al público en cada paso que dan. Y así se lo agradecen los asistentes, que aplauden con entusiasmo y se llenan de admiración cuando acaba el espectáculo.

Imágenes cedidas por Mercedes Ruiz

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