La amenaza nuclear de Corea del Norte

0
305

Mapa esquemático con el alcance supuesto de los misiles coreanosCorea del Norte admitió el pasado 9 de octubre que había realizado su primera prueba nuclear, dejando claro que posee un amplio arsenal armamentístico y misiles de gran alcance. Ante esta amenaza, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas toma cartas en el asunto para disuadir al gobierno norcoreano de su programa nuclear. Corea del Norte asegura que no habrá una segunda prueba si Estados Unidos retira sus sanciones financieras impuestas a varias instituciones norcoreanas por blanqueo de dinero.Desde sus inicios, tras la partición de la península asiática, en 1948, Corea del Norte  se ha convertido en una cierta amenaza nuclear, su principal punto de mira ha sido Corea del Sur, sin olvidarnos de Estados Unidos. El principal protagonista de la historia de este país ha sido su presidente Kim Il-sung, hasta su muerte en 1994. Su hijo, Kim Jong-il es actualmente el jefe de Estado.

Desde sus inicios, tras la partición de la península asiática, en 1948, Corea del Norte  se ha convertido en una cierta amenaza nuclear, su principal punto de mira ha sido Corea del Sur, sin olvidarnos de Estados Unidos. El principal protagonista de la historia de este país ha sido su presidente Kim Il-sung, hasta su muerte en 1994. Su hijo, Kim Jong-il es actualmente el jefe de Estado.La pesadilla de que Corea del Norte se haga con un gran arsenal nuclear no es nueva. En la década de los 90, su dictador Kim Il-sung se negó al control internacional sobre su programa nuclear para fabricar bombas atómicas. En 1994, Corea del Norte amenazó a Corea del Sur, y a las tropas norteamericanas que se encontraban allí. El presidente Clinton se planteó bombardear y así eliminar la fábrica de plutonio que se encontraba en la capital norcoreana, Pyongyang. Pero el ex presidente Jim Carter abogó por una negociación diplomática. Carter llegó a un acuerdo con Kim Il-sung, donde los norteamericanos, surcoreanos, japoneses y europeos debían prometer a Corea del Norte la construcción de dos reactores de agua ligera para producir electricidad, y además le debían entregar petróleo. Pero estas promesas no se cumplieron, no estaban entre los objetivos de Clinton, y mucho menos se encuentran entre los objetivos del actual presidente de Estados Unidos, George W. Bush. Cuando Bush llega a la presidencia en 2002, incluye a Corea del Norte en su “eje del mal”, junto con Irak e Irán, y además decide cortar el envio de petróleo. La reacción de Corea ante las medidas del actual presidente de Estados Unidos fue abandonar el Tratado de No Proliferación.

Hongo de una bomba atómicaMientras que el gobierno norcoreano argumenta que su desarrollo de armamento nuclear tiene como finalidad su propia defensa, EE.UU. y la Unión Europea consideran ilegal el almacenamiento de armas nucleares por parte de Corea del Norte.

A principios de 2005, el gobierno de Kim Jong-il admitía por primera vez que poseía armas nucleares y que se retiraba de las conversaciones multilaterales en torno a la suspensión de su programa nuclear. Hace un mes, el 9 de octubre, Corea del Norte anunciaba que había efectuado una prueba nuclear subterránea, detectada por los servicios de inteligencia de Corea del Sur. Tras esta prueba, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha aprobado una resolución para imponer sanciones económicas y diplomáticas a Corea del Norte, con el fin de que abandone su programa nuclear y reanude las negociaciones con Estados Unidos, Rusia, China, Japón y Corea del Sur. El embajador de Corea del Norte en la ONU se ha mostrado en contra de esta resolución y ha asegurado que cualquier medida de presión que provenga de Estados Unidos será interpretada como una “declaración de guerra”.

China se ha ido acercando al gobierno norcoreano con el objetivo de hacerle desistir de su programa nuclear. Kim Jong-il ha asegurado a un emisario chino que no habrá un segundo ensayo. Además, el jefe de Estado norcoreano mostró su disposición a un diálogo multilateral o bilateral con Estados Unidos, siempre que EE.UU. retire las sanciones financieras impuestas hace un año a un banco de Macao y varias instituciones financieras norcoreanas por su supuesta implicación en el lavado de dinero procedente del narcotráfico. Estados Unidos por su parte ha anunciado que una segunda prueba nuclear empeoraría la situación actual y aumentaría la crisis entre ambos países.

Cabe preguntarse ¿sí la política exterior norteamericana cuyo objetivo es erradicar todo tipo de violencia, podrá hacer frente a este tipo de amenazas?, y si ante la menor provocación por parte de Corea del Norte ¿despegará Estados Unidos sus tropas militares en este país, como hizo en Irak, al comprobar que si existen armas nucleares?.

En los últimos días Estados Unidos ha anunciado que Corea del Norte se compromete a abandonar su programa nuclear y a reiniciar las conversaciones multilaterales. Para asegurarse, el gobierno de Bush enviará a la zona varios equipos, que además deberán constatar que las resoluciones impuestas por la ONU se están cumpliendo, hasta que se inicien las conversaciones entre Corea del Norte y Japón, China, Rusia, EE.UU. y Corea del Sur.

Preocuparse por la amenaza que Corea del Norte cierne sobre la totalidad del planeta y por el destino de esas armas nucleares es comprensible, y es que aunque el gobierno norcoreano asegure que su programa nuclear tiene como única finalidad una eventual defensa ante Estados Unidos, este país ya ha desarrollado misiles de largo alcance, donde cualquier mínimo punto de la tierra puede ser alcanzado, si por cualquier circunstancia Corea del Norte decidiera probar su arsenal nuclear.
 

Fuentes: http://www.elpais.es/; http://www.cnnplus.es/
Fotografías:
http://www.bbcmundo.com/; http://www.afp.com/; http://www.ap.org/

Dejar respuesta