La agradable rutina de lo reconocible

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La selección española de balonmano derrotó a Suiza en el BBC Arena de Schaffhausen (22-33) en el segundo partido de la fase de clasificación para el Campeonato de Europa de 2014 que se celebrará en Dinamarca. El equipo nacional suma así su segundo triunfo en el pre-Europeo tras la victoria frente a Portugal el pasado jueves. El combinado dirigido por Valero Rivera cierra con éxito y buenas sensaciones dos partidos que también han servido de preparación para el Mundial que comenzará en los primeros días del próximo año y que se celebrará en España.

España está alcanzando el tono físico óptimo para el Mundial 2013

Venció el partido con autoridad España, mandando siempre en el marcador y consiguiendo estirar las ventajas según transcurría el choque. El enfrenamiento contra Suiza repitió muchos de los argumentos que se exhibieron frente a Portugal. Una fotocopia casi exacta han sido ambos encuentros. El equipo español tiene su relato definido, un camino rutinario que define su manera de proceder en la cancha.

El registro preferido por la España de Valero Rivera enseña vigor atrás, con una defensa asfixiante que asegura la portería. El partido se saldó con varias amonestaciones y exclusiones; la zaga española subió un punto su agresividad contra Suiza y fue castigada, aunque la dureza tuvo su recompensa. El equipo alpino se vio obligado a circular el balón rápido y a buscar lanzamientos lejos del área. Los helvéticos encontraron un muro en el portero Arpad Sterbik, que con más de 20 paradas se convirtió en un factor determinante para decantar el choque del lado español.

Otro pilar básico del juego de España está en la búsqueda de ataques sencillos basados en el predominio del juego por los extremos. Otra vez Víctor Tomás y Albert Rocas terminaron entre los máximos anotadores. Valero Rivera Folch, hijo del seleccionador, y Cristian Ugalde vieron portería con facilidad. La selección que ha jugado estos días vuelve a mirar hacia los pequeños. Las primeras jugadas de ataque del combinado español buscaron las alas. Y así empezó a crecer una diferencia favorable que Suiza no fue capaz de enjugar.

El marcador en el minuto 20 (5-12) mostraba una suficiencia demoledora. España anotaba con facilidad y efectividad. Pese a la abultada ventaja no hubo relajación. No lo quiso Rivera, ni tampoco lo permite la cercanía del Mundial. El bloque que ha disputado estos dos primeros encuentros valederos para la clasificación para el Europeo ha rendido a muy buen nivel. Si este breve ciclo sirve para dilucidar quiénes formarán el equipo mundialista, es probable, a la vista del buen rendimiento individual y colectivo, que repitan casi todos.

Los choques de noviembre han ratificado a España como un equipo con señas de identidad definidas. El armazón espiritual está formado, solo es necesario que la ejecución del plan sobre el parqué siga mejorando y encuentre soluciones cuando los rivales planteen problemas. El Mundial de España que empieza el próximo mes de enero es la ocasión perfecta para refrendar el buen concepto de esta selección.

Fotografía: RFEBM

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