Kramer Vs. Kramer. "Scoop", de Woody Allen

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Título original: Scoop
Dirección y guión: Woody Allen.
País:
Reino Unido.
Año: 2006.
Duración: 96 min.
Género: Comedia.
Interpretación: Woody Allen (Sid Waterman), Hugh Jackman (Peter Lyman), Scarlett Johansson (Sondra Pransky), Ian McShane (Joe Strombel), Romola Garai (Vivian), Matt Day (Jerry Burke), Charles Dance (Sr. Malcolm), Anthony Head (detective).
Producción: Letty Aronson y Gareth Wiley.
Fotografía: Remi Adefarasin.
Montaje: Alisa Lepselter.
Diseño de producción: Maria Djurkovic.
Vestuario: Jill Taylor.


SCOOP, SIN PRIMICIA A LA VISTA
Por
José Ignacio Rabanal

Siempre que cualquier cinéfilo al uso escucha el nombre de Woody Allen suelen ocurrir dos cosas, dependiendo del pretendido “nivel cultural” del interfecto. La más común se compone de una suerte de improperios y descalificaciones que, por regla general, terminan en “Yo no pienso ver a ese tipejo repetir una y otra vez personaje y película”. En segundo lugar, tendríamos una opinión más comedida en plan “Es que Woody Allen si te gusta, te gusta. Si no, lo odias”.

En mi modestísima opinión de aspirante a cinéfilo, soy más partidario de la segunda. Aunque aprecio la teatralidad y el juego que da la primera, donde pueden decir “Que intelectualidad cinematográfica rebosa este exaltado”.

Sin embargo, ninguna de las dos opiniones son ciertas por completo. No todas las películas del director neoyorquino son iguales. En Scoop nos encontramos con el Woody Allen de los inicios. Todo es sencillez, ligereza argumental, toques de humor absurdo y la musa de turno. En este caso, Scarlett Johanson (que tan de moda está) .La joven actriz desempeña sin mayores problemas un papel que le viene como anillo al dedo. Y eso repercute positivamente en el resultado final. El “chico de la peli” Hugh Jackman realiza una muy correcta interpretación que nos recuerda, aunque sin llegar a esos niveles, a la de Cary Grant en La Sospecha (Alfred Hichtcock 1941). Por otro lado, tenemos al Woody Allen de siempre (genio para unos, desequilibrado para otros). Su “interpretación” de sí mismo rebosa los ya clásicos tics, tartamudeos, frases inconexas y un largo etcétera de sobra conocido.

Sin embargo, teniendo en cuenta el panorama actual de películas que parecen montajes promocionales de algún estudio de efectos especiales, Scoop es felizmente natural. No nos sorprenderá con batallas multitudinarias (del hiperespacio o de los tercios de Flandes). Tampoco llena la pantalla de sangre. Sólo es una historia contada con agilidad narrativa y un metraje adecuado. Nadie va engañado a verla. Ya sabemos lo que hay. Y si además podemos situarla por encima de la media del género de películas woodyallen, la impresión es ciertamente reconfortante.


NO DEBERÍA HABERLA FIRMADO ALLEN
Por Eva Sánchez

Por fin he visto Scoop. No dejaba de oír por todas partes que se trataba de una gran película, otra genialidad de Allen…, pero lo cierto es que no es así. Nos hemos quedado hambrientos de la brillantez a la que nos tiene acostumbrados el genio. Esta producción podría atribuirse a cualquier otro director mucho más mediocre.

Mitad comedia y mitad intriga, la película cuenta con un argumento entretenido e incluso curioso, pero no original. Es una trama demasiado simplona. Con un poco de perspicacia, el final se hace sencillamente predecible, algo impropio de Woody, como bien saben sus fieles seguidores.

También podemos hablar de toda la publicidad encubierta a la que se somete al espectador durante el metraje. Tomen nota: La Coca Cola que bebe continuamente la preciosa Johansson, la cerveza Cobra que vemos en el restaurante indio, el Smart que conduce Allen y la caja que envuelve la cara pulsera de la marca Chopard que le regala el guapo a la guapa en el parque.  En todos estos casos, los planos están muy bien estudiados para sacar la marca y cobrar seguramente una millonada por ello. Pero, sin lugar a dudas, toda la parafernalia que se forma en torno a la pulserita de Chopard es lo más impresionante, claro que también debe de serlo la cantidad de billetes que ha pagado la marca. Es vergonzoso. Aunque seguramente, pocos de ustedes habían reparado en este detalle que ataca directamente al inconsciente del consumidor que llevamos dentro.

La película no es tan mala gracias a la interpretación del director, porque la de Scarlett resulta demasiado forzada y antinatural, con una calidad muy inferior a la de Match Point y a otras de su larga lista de películas.

Scoop se ha convertido en la pieza más taquillera de Woody Allen en nuestro país. Quizá a ello ha contribuido el éxito de su obra maestra anterior: Match Point. Una producción que supera con creces a ésta y que ha arrastrado a muchos a las salas. Pero lo cierto es que Allen ha conseguido encantar con esta película a quienes suele horrorizar. Y ello se debe precisamente a que es un filme al alcance de cualquier espectador, no requiere hacer un esfuerzo para construir la historia. Como si de un best-seller se tratase.

Fuentes del texto: www.labutaca.net


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