Juego

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Haz clic en la imagen para ampliarla“Disfruta de los procesos mentales de los demás. Esos derroteros en forma de escalón que dejan verter una especie de líquido arrastrándose sobre su propio peso en forma de pensamiento. Desde arriba hacia abajo. En ciertas ocasiones en vertical. Piensa en conocer el camino que recorren las deducciones de quien sin enterarse en lo consciente la mayoría de las ocasiones discurre. Digiere de manera racional los sentimientos. Llegar a conclusiones inteligentes sobre el odio. Pensar el odio como quien piensa en comprar delantales. Se piensa lo que se siente, difícil.  Adelántate a reconocer en el gesto del adversario el indicio que seguir para reconocer en qué escalón se encuentra. Aprenderás, de manera similar a como lo hacemos con la bicicleta. Poco a poco, muy poco a poco. Al principio ayudado y apoyado con el doble de posibilidades con las que más adelante contaremos. La perfección de la bicicleta se consolida y entiende sobre dos ruedas.  Hacerse sangre es fundamental para aprender del todo. Para que no se olvide, como dicen que ocurre con el ejercicio de montar la bicicleta. Solo los que se han hecho heridas considerables aprendiendo nunca lo olvidan, los que por lo menos recuerdan de manera clara un accidente.

Vigila el descuido en cada una de sus expresiones. ¿Cómo te mueves cuando no eres consciente del movimiento? ¿Cómo reaccionas cuando lo haces de manera incontrolada? Eso es lo que tienes que advertir en los demás. Saber cuál es su manera. Reconstruir la matriz del proceso que degenera en las últimas expresiones y gestos. La virtud del observador. Tus defensas se incrementan cuando eres capaz de conocerlos. Te gusta diseccionar cada gesto complicado, observar de modo curioso la abulia de muchos en sus explicaciones y el desenfreno de otros en sus defensas. Te diviertes reconociendo en los demás muchos de tus sentimientos, sobre todo los que menos te gustan, los que más te avergüenzan en silencio. Para eso te ayudamos. Encontrar debilidades reflejadas, consuela. Divierte coincidir, ya te habrás dado cuenta. No conviene olvidar el fin último por el que has llegado a leer este prospecto. Adelantar tus posibilidades. (…)” Este texto rezaba en las instrucciones de un juego que hace mucho tiempo abrimos para entretenernos y aún no hemos encontrado la casilla donde pone la palabra FIN.

Fuente de la imagen:
www.revistamampato.cl.com

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