Invasión de Los Granadians del Espacio Exterior

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Los Granadians del Espacio Exterior invadieron el pasado viernes 8 de abril el centro de Madrid con tirantes y viejos bailes al estilo ska en su único show en España.

Los minutos se acumulaban en el reloj. La aguja del minutero, cerca de las once de la noche, giraba lenta pero incesante cuando Los Granadians del Espacio Exterior aterrizaban sobre el escenario de la sala Ocho y Medio. Entre el público no entraba un alfiler, pero las melodías de Rude York Dj., que amenizaban la espera, se colaban por los zapatos de los allí presentes que bailaban sin miedo a que les faltara el aire antes de empezar el concierto.

El pasado viernes 8 de abril fue la única oportunidad que existía en la Península para ver a la banda más galáctica del reggae español. Se trataba también de una de las últimas noches para disfrutar de la mítica sala madrileña situada en el corazón de la Gran Vía. El Ocho y Medio, tras once años en la sala Flamingo y largas noches de diversión anunciaba hace unas semanas el cierre definitivo de este espacio. “No esperábamos que fuera tan pronto, pero las cosas se han precipitado, y aún nos duele más por la sorpresa y la poca capacidad de reacción que se nos deja para que tanto nosotros como el público se despida de un espacio en el que se han vivido tantas cosas“, lamentaba el equipo de Ocho y Medio y TripFamily, que finalmente no han podido evitar que el local acabe en manos de una conocida cadena textil.

Tras la primera canción instrumental con la que arrancaba el concierto Los Granadians, Peter Parker animaba a destruir el bar una vez acabado el show, pero mientras tanto lo único que se podía destrozar eran las suelas de las zapatillas de tanto bailar. Una nube de humo sideral inundó la sala a los pocos minutos. La estrategia para disimular los malos humos que la nueva ley antitabaco provoca fue una buena manera de ambientar la sala, cuando “Dulce sensación” fue uno de los temas que no tardó en sonar.

Teddy Boy, el teclista del grupo, ataviado con un elegante traje de marinerito, supo ganarse al público entre canción y canción al grito sideral de “viva el vino”. El calor fue ascendiendo poco a poco, hasta el punto de alcanzar “La fiebre” y entrar en una nueva órbita con “Dimensión G”. Estos chicos tienen temas para rato, tanto para perder el control como para tomarse las cosas con un poco más de calma. En la velada del pasado viernes supieron intercalar canciones de sus anteriores discos con algunos de los nuevos temas del trabajo discográfico que están presentando Por mucho que pasen los años, editado una vez más por el sello Liquidator Music.

Una coctelera de temas dio el resultado de un jugoso zumo en la segunda parte del concierto. Nadie estaba dispuesto a dejarlos marchar tan rápido después de la hora de retraso con la que comenzó el concierto. De Madrid a “New York City” Peter Parker regresaba avisando en su capítulo I del Evangelio del Reggae lo peligroso que puede ser hacer esto en casa, mientras que “Una chica me dijo una vez”, otro de los temas más esperados, demostraba la filosofía de fiesta y juerga que caracteriza a esta banda y a todos sus seguidores que cantaban la canción con gran entusiasmo sin parar de bailar en ningún momento.

En la recta final de tal espectáculo “El dinero es para gastarlo” sonó como el mejor himno para terminar una buena fiesta, pero sin cerrar las puertas a una noche donde “el dinero es para gastarlo con amigos y el querer, y es que el dinero es para gastarlo bailando en la discoteque”. El broche instrumental de “Reggae clam clam” puso fin a la noche galáctica de Los Granadians en Madrid. Al día siguiente volaban hacia Alemania, último concierto hasta ahora confirmado. Y es que estos chicos interplanetarios son más conocidos allá fuera que dentro de nuestras fronteras, pero sin lugar a dudas el público selecto, entre el que pudimos reconocer a algunos componentes de la banda The Upsttemians, disfrutaron de una buena noche de viernes.

Imágenes: Berta Pastor.

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