Interlagos dictará sentencia

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El GP de Estados Unidos finalizó con Fernando Alonso aún vivo en su lucha por el Mundial. Hamilton logró una victoria excepcional, con Vettel segundo y el asturiano tercero. Se regresa así a la misma situación que en Abu Dabi, trece puntos de distancia, pero esta vez solo queda una carrera.

Alonso aún se muestra optimista ante el último GP del año en Brasil. Foto: David Baxendale

El Circuito de las Américas tuvo  un magnífico estreno al albergar una de las carreras más emocionantes de la temporada. Para fortuna de Fernando Alonso, el que se llevó el gato al agua esta vez no fue Sebastian Vettel. Su excompañero en McLaren, Lewis Hamilton, echó una mano al ovetense y  minimizó la pérdida de puntos. Una desventaja que podría haber sido mayor, de no haber remontado el de Ferrari desde la séptima posición. Este puesto en la parrilla de salida era completamente irreal dada la sanción a Felipe Massa y Romain Grosjean por sustituir la caja de cambios, que les hizo perder cinco puestos e hizo avanzar dos a Fernando. Con estas variaciones, Alonso pudo mejorar considerablemente al salir por la zona limpia de la pista, ya que al ser un circuito nuevo apenas mantiene agarre fuera de la trazada debido a  la suciedad.

Precisamente la salida fue el único momento en el que el primer piloto de Ferrari pudo adelantar en pista, sobrepasando a Nico Hulkenberg, Kimi Raikkonen y Michael Schumacher. Ya en carrera, Mark Webber se retiraba y dejaba vía libre para Alonso. De esta forma, se pudo comprobar que el rendimiento del monoplaza italiano dista mucho de lo que realmente necesita el asturiano para poder conseguir el título Mundial. El propio Alonso valoraba como un obsequio su posición final: “Fue un podio inesperado que se produjo al final de un fin de semana particularmente difícil. No teníamos el ritmo para estar a la altura de Red Bull y McLaren, así que perder solo tres puntos con Vettel en realidad es un buen regalo. Podría haber sido mucho peor, pero ahora vamos a llegar a Sao Paulo en Brasil con posibilidades”, apuntillaba el español. De esta forma, el campeonato, a pesar de las dificultades, llega vivo a la última carrera, teniendo un gran mérito la lucha continua del bicampeón español. Nadie en la parrilla ha podido llegar con opciones de plantarle cara al Red Bull, excepto él.

Posibilidades en Interlagos

De Estados Unidos se pueden sacar varias conclusiones tanto negativas como positivas para Fernando Alonso de cara a la última prueba de la temporada. En primer lugar, se volvió a comprobar la falta de fiabilidad de la escudería austriaca Red Bull, con una avería en el alternador del monoplaza de Webber. Esta situación no es la primera vez que sucede este año, puesto que  Vettel presentó problemas similares en Valencia e Italia con sus consecuentes abandonos. Incluso el jefe del equipo, Christian Horner, se mostraba preocupado por este hecho con Brasil a la vuelta de la esquina: “Es una preocupación. Por desgracia, es el tercer problema con el alternador que hemos tenido y, obviamente, ha habido fallos en otros coches. Necesitamos volver a analizarlo”. Una complicación que, de producirse en Interlagos con el piloto alemán como protagonista, daría al traste con la posibilidad de conseguir su tercer campeonato consecutivo.

En segundo lugar, según las previsiones meteorológicas, es más que probable que la lluvia haga acto de presencia tanto el próximo sábado como el domingo, lo que afectaría a la clasificación y a la carrera. Las  precipitaciones podrían convertirse en una las mayores aliadas de Alonso y contribuir a que el Gran Premio no se desarrolle de manera corriente. Está claro que la normalidad no beneficiaría al de Ferrari, siendo casi imposible ver a Vettel más allá de la cuarta plaza en una carrera en pista seca. Además, la destreza del asturiano en lluvia es evidente y aquí reside su mayor fuerza.

Por último, pero esta vez como dato negativo, las mejoras que Ferrari preveía para América no eran tales e incluso Massa fue más rápido que Alonso al utilizar el difusor anterior, dada la ineficacia del nuevo. El ritmo del brasileño fue muy superior al del español durante buena parte de la carrera debido a esto. Hay que recordar que Felipe Massa ha logrado dos veces la victoria en Brasil y puede ser un gran aliado para la última prueba.

Conviene tener presentes las posibles combinaciones ganadoras para la consecución del título: Si Alonso quiere proclamarse campeón deberá, al menos, acabar en el podio. En caso de ganar la carrera, Vettel tiene que quedar quinto o peor. Para obtener el mismo resultado, Alonso puede situarse segundo si el alemán finaliza octavo o peor; y la última posibilidad es que Fernando termine tercero y el alemán décimo o peor, por lo que a Vettel le vale simplemente con ser cuarto, independientemente de lo que haga el piloto de Ferrari.

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