#Intensitos: poesía low cost y sátira viralizada

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Las redes sociales son un excelente vehículo para darse a conocer, compartir talento y creatividad y crear redes con personas afines en intereses, hobbies y gustos. Pero también es el punto de encuentro público de víctimas de la modernidad y, por qué no, el caldo de cultivo perfecto para la proliferación de vías de expresión ridículas. Ejemplo de ello es esa raza de poesía que podríamos denominar low cost: omnipresente, contaminada por el autoplagio más pusilánime, sin el menor atisbo de calidad y directa al corazón -¿conocen algún poeta que no aúlle pasiones?-, pero sirviéndose de las mañas de un colegial: el producto es irritante, pueril, ñoño y empalagoso.

Y como lo que pasa en Twitter no tiene por qué quedarse en Twitter nació Intensitos (disponible en descarga directa y totalmente gratis en este link), para que todos los/las interesados/as alimenten esa sed de mofa que, dicen, nos caracteriza a los españoles. Hablamos con Jesús Malpartida, el responsable  de que esta compilación paródica vaya por las 14.000 descargas.

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P.- ¿Qué es Intensitos? ¿Cómo surge la idea de publicarlo?

Lo han definido como una especie de “sátira moderna de la poesía actual maquetada en PDF” y no está mal. La palabra “libro” le viene grande.
La idea surge fruto de la procastinación. Queríamos juntarnos unos cuantos y pasarlo bien jugando con el medio. Ya si conseguíamos traspasar ese cachondeo a algún lector nos dábamos por satisfechos.

P.- ¿Qué es un intensito exactamente? ¿En quién se inspiran? ¿Tiene cura? ¿Has tenido alguno cerca, alguna vez?

Me gustó una definición que dije en otra entrevista, permíteme que me cite: “Un intensito es un poeta que quiere llegar a serlo”.
Todos tenemos un pequeño intensito en nuestro interior. La cura es que, si permitimos que salga a la luz, nadie le haga caso. Don’t feed the intensito. Por ahora, el virus no hace más que extenderse.

P.- Esta compilación paródica de la poesía cutre supera ya las 14.000 descargas en un mes (se publicó el 13 de marzo). ¿Cómo explicas este éxito?

Supongo que es una suma de muchos factores. Un tema de actualidad, escrito por autores que arrastran miles de seguidores y, además, gratuito. No sé si es una buena fórmula del éxito pero sí ayuda a crear un producto tentador para un público muy definido.
En España sólo nos supera Belén Esteban. Otro peso pesado de la literatura. Es para estar contentos.

P.- ¿En qué consistió el trabajo de coordinación entre autores; el proceso de edición y maquetación, etc?  ¿Cuánto tiempo tardó en desarrollarse el proyecto?

En proyectos anteriores (#Intensitos es el tercero) el proceso duraba en torno a los 6 meses, con la recepción de originales, la corrección y todo el trabajo de edición y diseño. En Intensitos logramos reducirlo a tres semanas gracias a la implicación de todos. Era tan importante hacer un buen producto como lanzarlo en el momento adecuado.

P.- ¿Se acusa el intensismo especialmente en nuestro país? ¿Qué intensitos imprescindibles son tus referentes?

Es curioso lo del término porque parece que se ha puesto de moda. Yo creo que a los españoles nos gusta el dramatismo tanto o más como opinar sin saber. Hay intensitos en cualquier ámbito, no solo en literatura. Mi preferido hoy, mañana y siempre: Álex Ubago.

P.- No sé si eres consciente de que esto es una sátira viralizada en toda regla: Quevedo estaría aplaudiendo si pudiera descargarse Intensitos. ¿Qué reacciones ha generado? ¿Muchos intensitos que no sabían que lo eran se han dado por aludidos?

No sé si Quevedo nos aplaudiría o nos daría de hostias. Las reacciones, en un 90%, han sido inesperadamente buenas. Lo mejor es que se puede comprobar introduciendo el hashtag en el buscador de Twitter. También hay malas opiniones, y a esto siempre me gusta aplicar una frase de Risto Mejide (toma referente chungo ahí): “Si cuando hablas nadie se molesta, es que no has dicho nada”.

P.- La línea entre la sátira y el ataque personal es difusa. ¿Os han acusado de ciberbullying, de meteros con gente que no os ha hecho nada y que simplemente es feliz (o forrándose, todo sea dicho) compartiendo sus creaciones artísticas?

Sí, ese 10% va por esa línea y es respetable que lo piensen así. De todas formas, como editor tomé la decisión de que no hubiera alusiones directas o ataques personales. La burla, cuando la hay, siempre es sobre la obra y no sobre el que la crea.

P.- Sigamos hablando de dinero y beneficios. ¿Por qué Intensitos se ha publicado sin pasta de por medio, pudiendo haber salido a la luz, digamos, al precio simbólico de 0,10 € la descarga?

Es simple. Que sea gratuito refuerza la crítica y nos ayuda a llegar a más gente. Me espanta el negocio de la viralidad.

P.- Por último: ¿para cuándo una continuación o segunda parte?

Solo habrá segunda parte si tiene sentido hacerla. Lo que la actualidad mande.

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