¿Inocentadas reales?

0
477

¿Cómo puede pretender una reina regente casarse en secreto y que nadie se entere? Eso pretendió María Cristina de Borbón, viuda de Fernando VII cuando el 28 de diciembre de 1833 se casó con su guardaespaldas . Hacía sólo tres meses que había enviudado pero le entró prisa por tener nuevo marido.

Reina y regente de España. Nació en Palermo (Italia) el 27 de abril de 1806 y murió en Sainte-Adresse (cerca de Le Havre, Francia) el 22 de agosto de 1878. Cuarta esposa de Fernando VII, a la muerte de éste en 1833 fue nombrada regente de España, dada la minoría de edad de la hija de ambos, Isabel II. Marcado su gobierno por los enfrentamientos entre carlistas y liberales, que le apoyaban, se mantuvo en tal posición hasta que un alzamiento progresista comandado por el general Espartero la obligó a renunciar y exiliarse (1840). Regresó a España en 1843, tras la caída de Espartero, y tuvo durante más de una década gran influencia sobre su hija, incluida la elección de su esposo Francisco de Asís de Borbón. Una nueva revolución liberal en 1856 la envió definitivamente al destierro, lo que puso fin a su largo periodo de protagonismo político en España.

Las Cortes Españolas y todo el país pensaron que el 28 de diciembre de 1833, que la Reina les estaba gastando una inocentada pero nada más lejos de la realidad. Aquel secreto duró apenas unos días aunque la reina estuvo diez años negándolo. Su secreto lo conocía todo el mundo pero la hipocresía política y la ignorancia popular permitieron a María Cristina aprovecharse de la situación y seguir manteniéndose en el trono.

El marido se llamaba Fernando Muñoz, un guardia de Corts, alto y atractivo al que los españoles bautizaron con ironía “Fernando VIII”. La boda no fue lo que más escandalizó sino que la reina estuviera más tiempo embarazada que rigiendo el país: la pareja tuvo ocho hijos. Cinco de ellos nacieron también en secreto en el Pardo y el Palacio de Oriente. La reina siguió negando su matrimonio y sus embarazos pese a que tuvo que levantarse de un Consejo de Ministros porque se puso de parto.

Al final el pecado llevó a la penitencia, entre la desfachatez de su actuación personal, entre los manejos económicos que llevaban la pareja y las corruptelas en las que se vieron metidos la Reina y su marido, lo único que consiguió María Cristina fue ser expulsada de España por dos veces. Renunció a la regencia obligada por Espartero, quien la amenazó con desvelar su boda y los hijos paridos, si no entregaba el poder, como si no lo supiera nadie… Al menos no se supo oficialmente.

Al final la Reina claudicó y se fue al exilio con su marido y su prole pero Espartero hizo igualmente público el asunto. De entonces es aquella famosa frase de María Cristina a Espartero: “Te hice Duque pero no conseguí hacerte Caballero”. Aunque después de conocer esta historia, no sabemos qué pensar.

Fuentes de las imágenes:
http://www.lacasadelarcerojo.es/wp-content/uploads/2010/06/maracristinadeborbnreinio7.jpg
Fuentes del texto:
http://gatopardo.blogia.com/2009/011302-sobre-maria-cristina-de-borbon-dos-sicilias-viuda-de-fernando-vii-y-senora-de-mu.php
http://www.ventadeantiguedades.es/oscommerce/cartas/MariaCristina.htm

Dejar respuesta