Infiltrados: un ejemplo de buen cine

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Título Original: The departed
Director: Martin Scorsese
Productor: Brad Grey, Brad Pitt, Graham King
Guión: William Monahan
Música: Howard Shore
Fotografía: Michael Ballhaus
Montaje: Thelma Schoonmaker
Dirección artística: Teresa Carriker-Thayer
Intérpretes: Leonardo Dicaprio, Matt Damon, Jack Nicholson, Mark Wahlberg y Martin Sheen.

Calificación:

Martin Scorsese, ese niño italoamericano que casi acaba de cura y que un  buen día decidió estudiar cine de forma autodidacta, vuelve a jugar en casa y nos regala una gran película, no sólo en metraje.

Y es que a Martin se le da muy bien eso de hacer películas, sobre todo si son de mafia. Ahora tras realizar El Aviador, película que cedió ante Million Dollar Baby en los Oscars de hace dos años, Scorsese nos vuelve a sumergir en un film en el que se entrelaza un buen guión, unas interpretaciones coherentes y un dinamismo y puesta en escena que muy pocos saben hacer sin caer en el efecto video-clip, donde el elemento visual se ajusta notablemente a la historia y al tempo cinematográfico que exige el guión y las características de los personajes. Su tema estrella, la violencia como lenguaje subyacente de la existencia humana, emerge sin contemplaciones en unos personajes que tiene la mano muy blanda y la cabeza muy dura, además un oscuro sentido del humor. El director de otros clásicos norteamericanos como Taxi Driver, Toro Salvaje o Uno de los nuestros vuelve a mamar de sus mejores películas y probablemente de un millón más, como buen cinéfilo, y nos presenta a dos personajes antagonistas: uno es un protegido de un capo de la mafia irlandesa en Boston que se gradúa en la escuela de policía y se infiltra en los cuerpos de élite de la ciudad, y el otro es un infiltrado en la banda del padrino irlandés que se gradúa en la misma promoción y que, por sus antecedentes, es elegido para realizar un engorroso encargo. Los dos comparten jefes, en la policía y en la mafia, y los dos están condenados a conocerse, ya que cada uno persigue al otro presionado por sus respectivos superiores. Esto configura el primer acto del metraje, el inicio, el punto de salida; pero poco a poco nos descolocarán multitud de sucesos que harán que se desnude la historia minuto a minuto, y son 150, hasta un punto en que los giros de guión, siempre justificados, no tendrán contemplación con muchos de los personajes.

Por otro lado cabe destacar la banda sonora, que compagina notas creadas especialmente para la ocasión con otras creadas para esa ocasión llamada años 70 donde el rock estaba en sus momentos más álgidos.

Infiltrados es una película recomendable para todos los que tengan ganas de ver buen cine, aunque para disfrutarla no hace falta ser ni un cinéfilo ni un entendido en la materia. Encima hay tiroteos: para que más.
 

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