Entre fotos polaroid y fiestas demoscópicas

1
306

Con un ambiente bastante animado, entre fotos polaroid y altas expectativas de grandes promesas en el escenario, comenzó la noche, aunque con retraso, en la sala Heineken para dar comienzo a la Fiesta Demoscópica 2011 en Madrid.

Bastante gente se acercó ayer, invitación en mano, a presenciar estas, ya míticas, fiestas en las que pequeñas bandas punteras tienen la oportunidad de darse a conocer. Los protagonistas del cartel: Fira Fem, Los Claveles y Marcus Doo & The Secret Family, pusieron el listón muy alto y estuvieron arropados por la presencia de El Guincho, que puso la guinda final a la noche.

Si hay que resaltar un hilo conductor entre las cuatro actuaciones es el de “experimento musical”, y con ello nos referimos a que los sonidos de la noche estuvieron llenos de buenas y nuevas melodías que determinan que todavía no está todo hecho. Todas las bandas quisieron presentarnos sus talentos musicales, a pesar de que en algún momento el sonido no fuese el mejor, pero que hicieron que todos los allí congregados disfrutaran.

El primer grupo en escena fueron los Fira Fem, el cuarteto madrileño comenzó muy arriba, proyectando sus ganas de disfrutar al público. Entre sus cuatro sintetizadores, bajo, guitarras y batería pusieron a bailar al personal desde la primera canción. Sonidos instrumentales y caribeños que ya avisaban de que esta noche iba a ser diferente. La base electrónica mezclada con el pop hace que nos demos cuenta de que existen muchas vertientes dentro de la música independiente española. Durante sus cinco temas se entregaron al máximo, dejando su conocido “Old man jacket” para finalizar y cerrar con broche de oro.

Los siguientes sobre el escenario fueron unos pletóricos Los Claveles. De nuevo otro cuarteto madrileño que sin duda sonaron a descubrimiento, incluso reconocido por Marcus Doo & The Secret Family. Un grupo fresco que se mueve entre el mejor punk rock de los 80 y el rockabilly con versos mordaces. Desde su nombre hasta su presencia en el escenario se desprende ese tono chulesco castizo. Con dos cantantes que se turnaban cada canción dándole estilos diferentes, hicieron las delicias del público metiéndoselos en el bolsillo. Sonaron canciones como “Nacional” y “Estúpido y cansado” con los mejores aires que hacían recordarnos a un joven Loquillo o a unos geniales Radio Futura.

Los terceros en salir, Marcus Doo & The Secret Family, complementaron el recorrido que quiso hacer MondoSonoro al escoger estas demos: dentro del pop rock, atrapar todas las vertientes desde la más experimental, pasando por un rock más desnudo, hasta llegar al folk y el pop más puro. El quinteto, que estuvo acompañando en algunas canciones de una violinista, se notó más seguro sobre el escenario y con mayor experiencia que sus antecesores. Eran uno de los más esperados y estuvieron a la altura con grandes temas como “Secret Family”, una conmovedora “1919” y el brutal solo de “El principio”, a pesar de que muchos de los asistentes no dejaron apreciar este momento, ya que el murmullo estuvo, en ocasiones, muy por encima del nivel de la música, algo que se repitió y dejó al resto del público con mal sabor de boca. Con una presencia vintage y folk dejaron impresionados con las voces de sus cantantes y un sonido muy cañero que caló y gustó.

El punto y final corrió a cargo de El Guincho, el más esperado, algo que se notó en la afluencia de gente alrededor de las doce de la noche. A pesar de que los conciertos se alargaban por los cambios de instrumentos y pruebas de sonido sobre la marcha, el barcelonés tardó un poco más haciendo que el público comenzara a cansarse; pero lo supo compensar con sus grandes canciones tropicales e instrumentales. Aunque se le notó poco cómodo con el sonido, quiso dar lo mejor de sí con sus nuevos temas de Pop negro, y la gente no dejó de bailar para agradecérselo en canciones como “Palmitos park” o “Bombay”

Un mini festival donde más de uno se llevó un nuevo grupo de cabecera y pudo reafirmar que el mercado español es un gran collage que no deja de reinventarse.

Crónica: Elena Matías.
Fotografías: Berta Pastor.

1 Comentario

Dejar respuesta