Ibargüengoitia, Lispector y Onetti, los olvidados del “Boom”

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La Casa de América organizó el pasado lunes, con motivo de la Noche de los Libros, un ciclo titulado Los olvidados del Boom, tres ponencias que homenajearon la vida literaria de Jorge Ibargüengoitia, Clarice Lispector y Juan Carlos Onetti, trío de destacados autores que, procedentes de América Latina, quedaron apartados de la primera fila del panorama intelectual sudamericano protagonizado por los escritores del “ Boom”.

 

El escritor Edmundo Paz-Soldán

En un clima cargado de agitación política, el “Boom” literario latinoamericano consiguió que las novelas de los jóvenes autores de los años 60 o 70 se expandieran por Europa y el resto del mundo. En aquella época, las obras que rompiesen con las convenciones literarias latinoamericanas tenían altas probabilidades de embarcarse en esta nueva globalización literaria, por entonces desconocida. Así, novelistas como el mexicano Carlos Fuentes, el peruano Mario Vargas Llosa, los argentinos Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, el colombiano Gabriel García Márquez o el chileno José Donoso, se convirtieron rápidamente en figuras destacadas del firmamento literario mundial.

El primero en rememorar a los desplazados del “Boom” fue el novelista y profesor mexicano Jorge Volpi, quien recordó con humor la estela que Jorge Ibargüengoitia (Guanajuato, 1928) dejó con su literatura en México. “Pasa en su ciudad una larga temporada, en casa de sus tías o de sus tíos, todos bastantes excéntricos, y a los que les gustaba, o no tenían nada mejor que hacer, que entregarse a esa sublime pasión mexicana que es el chismorreo”, ironizó Volpi. Unos “chismorreos” que se convertirán más tarde en la esencia principal de toda la obra de Ibargüengoitia. Escribió varias obras de teatro (El atentado), novelas (Los relámpagos de Agosto, Maten al León), libros de cuentos (La Ley de Herodes), numerosos textos (Estas ruinas que ves) y una buena cantidad de artículos y crónicas recogidos en cinco libros (como Revolución en el Jardín).

Por su parte, Clarice Lispector (Ucrania, 1920) tuvo dificultades para obtener el reconocimiento que merecía. “Sus historias no tenían mucho que ver con las del Boom, que eran más exuberantes y épicas”, explicó Edmundo Paz-Soldán, novelista y profesor de Literatura Latinoamericana en la Universidad de Cornell. “Sus novelas eran una reflexión, una introspección, una meditación psicológica: no iba con Vargas Llosa”, apostilló. A pesar de todo, Lispector llevó a cabo una renovación de la literatura brasileña por obras como La pasión según G.H. o La hora de la estrella, y acabó convirtiéndose en un icono vivo. “Se está haciendo una película sobre su vida, así que muy pronto quizá los olvidados serán Vargas Llosa y compañía”, bromeó Paz-Soldán.

Finalmente, la tercera ponencia evocaba al ineludible escritor uruguayo Juan Carlos Onetti, autor de la legendaria novela La vida breve. El escritor argentino Rodrigo Fresán se planteó la carrera de Onetti como miembro apartado del “Boom” con la siguiente pregunta: ¿Es realmente Onetti uno de los olvidados del Boom o un olvidadizo del Boom? “No estoy del todo seguro que Onetti califique en esa categoría, nació mucho antes que los llamados ‘boomistas’, en 1909, y debutó muy temprano, en 1939”, argumentó Fresán. “Aunque parezca mentira, hubo un tiempo en que la idea del ‘Boom’ como suerte de espacio, entidad y dimensión alternativa a la de J.J. Abrams era un destino cuestionado y hasta resistido por ciertos autores”, añadió.

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 Imágenes: Manuela Medina
Vídeo: Casa de América

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