Humanidad, ¿sabe usted lo que es?

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Hoy, después de toda la polémica que ha levantado el caso por su falta de humanidad, de tacto y de sensibilidad, tenía lugar en La Rioja el juicio por el que Tomás Delgado Bartolomé, de 43 años, pedía 20.000 euros a los padres del niño ciclista al que atropelló el 26 de agosto de 2004. Los hechos ocurrieron cuando el joven volvía al camping, situado en Castañares de Rioja, donde veraneaba con sus padres.  Multitud de gente lo esperaba en la entrada pero se volvieron sin ver al “ídolo mediático de estos días”, por calificarlo de alguna forma. Después de todo, nos e ha presentado en el juicio y ha retirado la demanda.

Aunque parezca mentira hay gente así. A pesar de que según Stop Accidentes el conductor llevaba una velocidad de 173,90 kilómetros por hora, lo que provocó un impacto brutal que lanzó al joven a más de 18 metros de altura, y una tasa de alcohol también superior a la permitida, este hombre había demandando a los padres de Enaitz Iriondo Trinidad y reclamado la cantidad de 20.000 euros en concepto de daños a su vehículo, un Audi A-8, y de alquiler de otro para trabajar.

En su día, el hecho no revistió carácter de infracción criminal, se archivó el caso teniendo tres días para recurrir pero finalmente las partes llegaron a un acuerdo con sus aseguradoras. A pesar de que Antonio y Rosa no estaban muy de acuerdo con el resultado decidieron pasar página para no volver a tener que recordar todo lo ocurrido. Sin embargo, en marzo de 2006 se les notificó la demanda interpuesta por el conductor y la reclamación de esa cantidad para cubrir los desperfectos ocasionados.

Por si fuera poco, el conductor concedió unas palabras a una cadena de televisión donde aseguraba que tenía en mente que había habido una muerte pero que él era un segundo afectado sino un primero. Declaraciones como éstas han tenido que soportar los padres del fallecido, que el pasado día 26 acudieron a un medio de comunicación de Telecinco para contar su historia con el fin de que se supiera toda la verdad. Las imágenes  del conductor, porque no asistió al programa a pesar de ser invitado, sobrecogieron al público sobre todo cuando contaba los hechos con cierta sonrisa en la expresión de su cara y cuando reconoció que en ese día se tomó mientras esperaba a que terminaran  “un whisky fresquito porque estaba muy nervioso”. De nuevo la sonrisa apareció en su rostro.

Ahora, los padres del fallecido aseguran ir por la vía de lo penal para que el conductor tenga su castigo.

Fuentes informativas.
elpais.com
Fuentes fotográficas:
google

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