Hesse, el lobo y la vida

0
228

Pocos como Hermann Hesse han explorado sobre esa búsqueda continua en la que el ser humano se encuentra sumergido: la vida y su sentido.

Galardonado con el premio Nobel de literatura en 1946, sus escritos profundos, desgarradores y a veces místicos han ejercido una gran influencia en distintas generaciones. Todavía hoy, su figura y sus ideas son objeto de culto para muchos.

Resulta difícil separar la experiencia vital y la obra del poeta y periodista alemán.

Nacido en 1877. A los 14 años abandona sus estudios de teología. Tras un intento de suicidio ingresa en un centro para enfermos mentales. Después de un tiempo trabajando como librero comienza su carrera literaria en 1899. Viaja por Italia donde conoce a la primera de sus tres mujeres, y en 1911 se marcha a India.

A su regreso, Alemania se encuentra en la antesala de la Gran Guerra, y las ideas no belicistas de Hesse no son bien recibidas. Acusado de antipatriota se marcha a Suiza, país en el que obtiene la nacionalidad en 1921 y donde residirá hasta su muerte en 1962.

Su obra más conocida es también la que más nos habla de sí mismo: El Lobo Estepario (1927). El protagonista, Harry Haller, es un hombre consumido por el conflicto interior. La lucha entre quién es, y quién se supone que debería ser le aleja cada vez más de la vida en sociedad. El rechazo a vivir como el resto enrarece a un protagonista en el que emergen los instintos más primarios. Pero un pequeño anuncio lo cambiará todo:

“Sólo para locos, no para cualquiera…”

Cuando Harry Haller recibió esta invitación al teatro, la sorpresa inicial derivó en una profunda curiosidad. Si había alguien lo suficientemente abyecto y desquiciado para entrar allí ese era, ni más ni menos, que el Lobo Estepario.

Y es que Haller vive decepcionado con el mundo que le rodea:

No sirve para nada pensar, ni decir, ni escribir nada humano…; para dos o tres hombres que hacen esto, hay día por día miles de periódicos, revistas,… que aspiran a todo lo contrario y lo consiguen”.

A lo que su amiga Armanda le contesta

“Tu vida no ha de ser superficial y tonta, porque sepas que tu lucha ha de ser estéril,… ¿Es que los ideales están ahí para que los alcancemos?”.

Una y otra vez, los distintos personajes y acontecimientos invitan al lobo Haller a dejar a un lado esa desesperación fatal que le embarga para, en su lugar, “vivir”. Parece que el protagonista termina por entenderlo

Oh, lo comprendí todo….sabía que estaban en mi bolsillo las cien mil figuras del juego de la vida”.

Esa necesidad de alcanzar un rumbo vital en el que volcarse nos persigue a todos.

Para Hesse todas las respuestas están en el interior de cada uno. Pero al abrir la puerta del teatro de la introspección nos enfrentaremos al lobo que llevamos dentro, y el salir airosos no está garantizado.

Fuentes del Texto:
El Lobo Estepario, (Alianza Editorial S.A Madrid 1978)
Books Factory.com (http://www.booksfactory.com/writers/hesse_es.htm)
Fuentes de las imágenes:
Biblioforum (http://www.biblioforum.de/touts/images/hermann_hesse_der_steppenwolf.gif)
Flicker (http://farm3.static.flickr.com/2199/2285748376_62b1f922b0.jpg?v=0)

Dejar respuesta