Hermano-amigo

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Hermano, ¿cuándo cesarán las disonancias?
Has batido tus alas muertas
con el éxito disimulado de una pérdida anunciada. 

Se incendia tu rostro en llanto,
ebrio hasta los excesos por una furia triste:
Tu sed se enreda en el alma como la copa del último trago. 

Trepas por las paredes del bar
como hiedra en agonía
y tambalea tu mirada, el rostro te pesa. 

¡Dispara tus sueños lejos, igual el llanto!
Que tus lágrimas no caigan como agua de ducha fría
y que tu sed de vida se calme, como tu espanto. 

Fuente de la imagen:
http://www.periosia.blogspot.com/

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