Hedores del pasado

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Continúan apareciendo nuevas noticias sobre la situación de Kosovo. Si se buscan bien, se encuentran; sólo hay que irse a los espacios más recónditos de los periódicos o a la parte inferior de las páginas web. Ardua tarea, pero están, que no es poco. Es un consuelo saber que alguien, por casualidad, perdido entre los códigos binarios de esta, nuestra omnisciente red, pueda toparse con una noticia sobre Kosovo.
Pero hoy no es día de crítica a los medios.
El protagonismo le corresponde a la Unión Europea y a su “no declaración de intenciones”, pero emisión de comunicados vacíos.

El País recoge en un solo reportaje (Ramón Lobo, enviado especial. Pristina. 17/11/2007)  los siguientes datos:

La OTAN ha desplegado un total de de 16.000 soldados.
El acuerdo entre Rusia, la UE y EEUU queda descartado.
Las portadas de los periódicos de Pristina se ocupan con enmascarados en trajes de camuflaje que portan una Kalashnikov y aseguran su compromiso con la defensa de la unidad nacional. (Pertenecen al Ejército Nacional Albanés, AKASH)
La Guardia del Rey Lazar (grupo paramilitar serbio) prometió ataques a las KFOR (fuerzas de la OTAN desplegadas en Kosovo) si se declara la independencia.
En Kosovo hay 267.000 armas ligeras fuera de control, se calcula que una por familia. (El Programa de Naciones Unidas para el desarrollo que es quien emite estas sumas sin tener en cuenta los explosivos en ese informe)
Este mismo año se ha incautado en Drenica, (fuerte mediático de AKASH), un arsenal en el que había cañones capaces de derribar helicópteros.

Afortunadamente, un diplomático de la Unión Europea tranquiliza respecto a AKASH y a La Guardia del Rey Lazar: “Los dos son grupos insignificantes que no representan un peligro real”.
El que ocupará la presidencia de la Unión Europea en enero de 2008, actual Primer ministro esloveno, Janez Jansa, asegura que se trata de una cuestión de la Unión Europea. Y ante todo habla de unidad, aunque aún nadie sabe en qué habrá unidad, al menos de manera oficial.
Las autoridades europeas aseguran que todo está bajo control y que la Unión Europea mantendrá una misma posición.
¿Nos lo preguntan o se lo repiten para poder creer en ello?

Ramón Lobo, en el mismo reportaje de El País al que aludía anteriormente, hace referencia a las palabras de una fuente europea que exige el anonimato. Este ser misterioso expone las tres opciones posibles en el caso de que no haya acuerdo entre la troika (EEUU, UE y Rusia) “Sin ese acuerdo quedan tres opciones y dos de ellas son malas: proclamación unilateral con el consenso de EE UU y de los países de mayor peso de UE, que reconocerían al nuevo Estado; proclamación sin una coordinación internacional o prolongar el statu quo. La tercera es la más peligrosa”
Aún sigo buscando cual es la no mala. Y para quién no es mala.

Desde el principio ha resultado evidente que el acuerdo entre la troika iba a ser inviable. ¿Quién esperaban que renunciara?
El mantenimiento de posiciones significa que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no se pronunciará. La cuestión queda en manos de la UE. Una UE que permanece unida, pero oficialmente no sabe en qué.
Según la fuente silenciada los países de mayor peso de la Unión Europea apoyarían la decisión unilateral de EEUU.
Demos por hecho que la declaración de independencia se produce en esos términos, ya que parece la opción hacia la que se está inclinando la balanza – Estados Unidos insiste en su cometido y la UE se proclama líder de la situación.

Supongamos entonces que, la Unión Europea se opone – seamos más concisos, viola la resolución 1.244 de la ONU: Kosovo se declara independiente. (Como señala Francisco Veiga en su blog, ya sólo el mero hecho de esta independencia contraviene la filosofía de la UE)
Serbia preguntará qué ocurre con la República Sparska, por no hablar de los municipios serbios dentro de Kosovo, a su vez subdivididos entre serbios y albaneses. Y esto ya no son hipótesis.
Oliver Jovanovic, líder de los serbios moderados en Mitrovica (Kosovo) lanzaba las siguientes preguntas sobre Mitrovica:
“Si Kosovo tiene derecho a separarse sin el apoyo del Consejo de Seguridad en una violación de la resolución 1.244 que reconoce la unidad territorial, esta parte tiene el mismo derecho a decidir que sigue siendo Serbia. ¿Qué harán? ¿Disparar sobre nosotros?”

Preguntas retóricas que nadie oye o que intentan no oír. Interrogantes que parecen tener que buscar su respuesta en la década de los 90. Al fin y al cabo a quién le interesa Kosovo, una región en el corazón de Europa donde los cortes de luz y de agua están a la orden del día. Quién se va a atrever a impedir una injerencia cuando en el otro bando están los malvados serbios.
La ONU enrojece de impotencia y la Unión Europea se arrodilla ante el Imperio.

A pesar de las carencias, la prensa empieza a olerlo, ya no es necesario leer ente líneas. La lava incandescente está alcanzando la arena. Ya no es sólo política. “Un foco de tensión en la región” (El Mundo) “Kosovo, un polvorín a punto de estallar” (El País). Los titulares recuerdan a épocas pasadas.

Entre informes y reparto de responsabilidades, Serbia se prepara para elegir a su presidente en enero de 2008. Entre los candidatos, el ultranacionalista Tomislav Nikolic.

La ONU y la Unión Europea se lanzan entre sí una bomba activada. Que va dejando quemaduras en sus respectivas manos. ¿Cuántas posibilidades hay de que no estalle?

Bush, pacientemente, mira pasar el tiempo en su reloj. Es un reloj nuevo, el último se lo robaron.

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