He recordado

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Hoy recordé que tenía alma
–solía tenerlo presente–.
No sólo los animales y las plantas tienen una.

Llevé mis manos al pecho y rasgué
como un perro, buscando algo perdido
o quizás buscando un cobijo dentro de mi ser.

Rasgué carne y huesos, el dolor se hizo transparente.
Eché un vistazo y dentro encontré un camino de luz.
Volaban en libertad las personas. Envidia tendrían las aves.

Las aves de afuera estaban oscuras,
dentro de mi pecho alumbraba una estrella radiante.
La luz no los cegaba. Volaban felices las personas.

Dentro, muy dentro de mi ser, como en esta tierra,
hay una metáfora que no conocemos:
El alma es como un largo y luminoso camino.

  Fuente de la imagen:
Periosía

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