Hallan una enzima perjudicial para los astronautas

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Las investigaciones elaboradas y practicadas por los astronautas no sólo se centran en el estudio y el descubrimiento de planetas lejanos, o el búsqueda de vida más allá de nuestro planeta, sino que, su labor también implica estudiar e investigar sobre las alteraciones inmunológicas que sufren los científicos que viajan al espacio en su estancia en la Estación Espacial Internacional (ISS) y en las consecuencias derivadas de ella.

El último estudio realizado, confirma que la enzima 5-LOX (5-Lipooxigenasa) que se encarga, entre otras funciones, de regular la esperanza de vida de las células, se ve alterada en un ambiente de ingravidez, como el existente en el espacio. Además, el resultado del estudio publicado el pasado 20 de mayo, sostiene que las consecuencias derivadas en la existencia de esta enzima se vuelven más perjudiciales a medida que ésta se aleja de la Tierra. 

Mario Maccarrone, investigador italiano, ha afirmado que se puede obtener un mejor funcionamiento del sistema inmunológico, siempre y cuando, se reduzca la actividad de la enzima hallada en las personas expuestas a su actividad. Si esto se consigue, el estrés oxidativo -causado por un desequilibrio entre la producción de especies reactivas del oxígeno y la capacidad de reparar el daño resultante en el ser humano-, se vería reducido y de ese modo, se retrasaría el proceso de envejecimiento. Así, y según informó la ISS, este hallazgo podría mejorar la calidad de vida de las personas mayores.

El estudio, que ha sido publicado en la revista de experimentos biológicos, FASEB Journal, se realizó mediante el análisis de dos muestras de sangre de dos personas sanas de la ISS. Una de las personas que sirvió como muestra, estuvo expuesta al ambiente de ingravidez, mientras que la segunda, fue colocada en una máquina centrífuga que de forma artificial, puede simular la gravedad terrestre. Además, durante el estudio, los extractos analíticos fueron congelados y enviados de vuelta a la Tierra para ser comparados con otras muestras que no habían viajado al espacio.

Sin embargo, Maccarrone afirma que, la afección generada por ésta enzima va acompañada de medicamentos que pueden detener sus consecuencias para el sistema inmunológico. Afirma que “el modo más directo, usado desde hace tiempo en terapia clínica, es el uso de inhibidores específicos,es decir, moléculas capaces de bloquear la actividad de la enzima”.

El Síndrome Allison es uno de los principales problemas que conlleva la ingravidez, generando pérdida de masa ósea y, según han demostrado los estudios de la Fundación Española de Ciencia y Tecnología (FECYT), los astronautas pueden llegar a perder hasta el veinte por ciento de su masa ósea en estancias de 12 meses en el espacio.

Asimismo, los numerosas investigaciones que se han desarrollado tras el aterrizaje de los astronautas en la Tierra, han podido demostrar que no sólo estos expertos sufren ingravidez, sino que, la falta de oxígeno en el hábitat de estudio, tiene consecuencias directas sobre el cerebro, llegando a provocar, fatiga, somnolencia o pérdidas de conciencia. Además, la radiación ionizante existente, es otra de los perjuicios de estos profesionales, al causar ésta muerte celular, alteración en los genes, o daños en el sistema nervioso. 

Imágenes: NASA

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