(H)adas: donde la tecnología y la mujer se encuentran

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Remedios Zafra se enfoca con “(H)adas” en el papel de la mujer en relación con la tecnología a lo largo de los siglos, como protagonista  y creadora de cultura, en una estupenda edición de la siempre recomendable Páginas de Espuma.

images (2)Escribir es tan sólo una de las maneras de posicionarse frente al mundo. Aún se puede disfrutar de ese placer como dicta la tradición, a mano; pero paulatinamente se ha ido imponiendo el uso de la máquina de escribir y del ordenador –de los teclados, en definitiva- para poner negro sobre blanco frente a una pantalla. Teclear es un gesto que forma parte de la tecnología y en esa ciencia, motor principal del progreso, las voces predominantes siempre han sido masculinas. Pero la tecnología supone además crear, valerse de una máquina para llegar más lejos y ser productivo, así como autoafirmarse a través de una identidad no sólo laboral, sino también de género.

El título es un juego de palabras en homenaje a Ada Lovelace, la hija de Lord Byron, considerada la primera programadora informática de la historia. Ada soñaba y fantaseaba con invenciones creativas en lugar de dedicarse al plan trazado para ella. Afortunadamente, siguió el suyo propio y abrió el camino para abolir la cerrazón y los prejuicios estamentales que permitió empezar a elaborar un espacio propio en el terreno feminista. A todas las mujeres nos han leído alguna vez un cuento de hadas, esos seres mágicos que ayudan a alcanzar lo que parece imposible. Zafra propone que las “adas”, como Ada Byron, logran aventajar al machismo tradicional desde el que se da por supuesto que el cometido de las mujeres es cuidar de la familia y encargarse de la limpieza, y que operen dentro de un terreno muy limitado si se relacionan con máquinas. La escritora cordobesa, que despunta como una de las voces prometedoras en el panorama nacional, consiguió con (H)adas el Premio Ensayo Málaga 2012, convocado en su quinta edición por el Instituto Municipal del Libro de Málaga. Con esta obra invita a la lectura de unas páginas que destilan una delicada combinación entre la curiosidad y el intimismo, y propone así una mirada feminista a la revolución tecnológica cosida con hilos autobiográficos y sin dejar de lado la investigación.

Aunque el cauce principal del ensayo es la relación entre mujer y máquina, (H)adas es también un modo de asomarse al mundo y tratar de resolver lo que significa el tiempo propio y cómo lo gestionamos: las mujeres que toman consciencia de que pueden ser lo que quieran no son especímenes extraños, sino que prefieren programar sus vidas y sus máquinas antes que ser programadas ellas mismas. Mientras disfrutamos del paseo entre sus páginas nos parece oír de fondo el ronroneo de la vieja Singer de Adela, otra “Ada” a quien el libro rinde homenaje, que también dejó una parte de su identidad en una máquina. Una ama de casa del pasado siglo, con varios hijos a su cargo y permanentemente enredada en la tarea doméstica, o una tejedora artesana, se relacionan con la tecnología exactamente igual que una teleoperadora del presente.  La diferencia es que en unos casos ésta emancipa y en otros domestica, y ese es otro de los ejes del ensayo.

En definitiva, la gran baza de este trabajo es que aborda una cuestión muy poco explorada en el terreno ensayístico y no puede dejar indiferente al lector por dos razones: primero, por su estilo propio y la implicación de la autora en el ensayo; y en segundo lugar, porque carece de un tono docto y acaba siendo más bien una reflexión cercana sobre otra dimensión del patriarcado. Destacamos también el tremendo carácter dinámico del texto ocasionado por su fluidez y variedad de planteamientos, difíciles de encontrar en un ensayo estándar. Si lo que buscan es disfrutar de una lectura comprometida y enriquecedora, esta es una buena opción dentro del catálogo de Páginas de Espuma.

Imagen: R. Zafra (Poliedro Mag)

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