¿Hacia límites cognitivos?

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70 millones de blogs y 150 millones de sitios web aumentan a un ritmo imparable de 10.000 por hora. El mundo se encuentra sumergido en la red. Desarrolla un estilo de vida multitarea que aleja cada vez más de los espacios de reflexión y atención. Internet actúa sobre la parte cognoscitiva de las personas. Paraliza, confunde, dispersa y crea ansiedad, comentaban algunos expertos, por la avalancha de información que entra a la vez por los canales cerebrales.

Navegar por la red implica el salto de una tarea a otra. El correo, las redes sociales, el recibo de mensajes instantáneos e incluso los banners desvían la atención y anulan la concentración que en ese preciso instante se ejerce de forma simultánea.

El País hacía público cómo la productividad de una persona está relacionada con el empleo de la multitarea y el desarrollo de la misma. Una de las investigaciones en la Universidad de Standford comprobaba que éstos, los multitarea, son más rápidos en cambiar de información pero incapaces de separar la misma almacenada en su cerebro, lo que los convierte en menos productivos que el resto.

Según uno de los pensadores de la revolución digital, Nicholas Carr, “la habilidad de concentrarse en una sola cosa es clave en la memoria a largo plazo, en el pensamiento crítico y conceptual, y en muchas formas de creatividad. Incluso las emociones y la empatía precisan de tiempo para ser procesadas”.

Es así como el mismo Carr, autor de Superficiales. ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes?, alerta sobre la dirección que estamos tomando y sobre lo que estamos sacrificando al sumergirnos en el mundo digital, como la propia libertad o privacidad.

A raíz del acceso a la nueva forma de comunicación todos están conformes en ceder algo suyo a cambio de la actividad online. Con ello, empresas y gobiernos controlan cada movimiento a través de un buscador. La libertad se concibe de una manera parecida, la toma de decisiones viene influenciada por la interrupción de mensajes constantes, que incapacitan una elección autónoma. Y a nadie parece importarle. Contar lo que está ocurriendo en el gimnasio del barrio, en el trabajo o en la lavandería por cualquier red social, parece cubrir todas las necesidades.

Hay circunstancias que, por otra parte, hacen que el empleo de la multitarea funcione como desempeñar una sola, siempre y cuando éstas no interaccionen. Las tareas simples que transcurren por canales separados, como una tarea manual y otra verbal, son posibles sin afectar al pensamiento productivo.

Sin embargo, los más optimistas, han encontrado en algunos procesos posibles alternativas ante la falta de atención. La meditación entrenada por los budistas o la programación de un filtro de información, una especie de gatekeeper que controle lo que entra en el cerebro según los intereses propios, son algunas de las propuestas. Otra, dada por David M. Levy, es la de recuperar el silencio a través de espacios de trabajo como pueden ser las bibliotecas.

Personas multitarea o no, la tercera parte de la población mundial es internauta. A pesar de la advertencia sobre posibles consecuencias, los expertos son conscientes de las gratificaciones y beneficios que da la red. No se ha visto nada parecido a pesar de que el teléfono y el automóvil hayan tenido una influencia similar. Ambos han alcanzado el fin de su evolución mientras que los ordenadores están empezando ahora, lo que los convierten en máquinas de la modernidad, del crecimiento y con efectos incalculables.

La revolución de los ordenadores ha provocado un cambio de mentalidad, y quién sabe si como dicen los estudiosos estamos abocados a deshumanizarnos cada vez más y a convertirnos en personas uniformes. O quizás todo lo contrario, tal vez el cerebro se adapte a una nueva forma de captar la atención por el uso de las tecnologías. Sea como fuere y como decía Nicolas Carr:

“Un primer paso para escapar es ser conscientes de ello. Como individuos, quizás aún estemos a tiempo, pero como sociedad no hay marcha atrás”

Fuente del texto:
http://www.elpais.com/edigitales/entrevista.html?encuentro=7629
http://www.elpais.com/articulo/portada/mundo/distraido/elpepuculbab/20110129elpbabpor_3/Tes
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/tiempo/pensar/elpepusoc/20110131elpepusoc_2/Tes
Fuente de las imágenes:
http://andrescapelan.blogspot.com/

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