Hacerse detective a los cuarenta por vocación (y aburrimiento)

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Rafael Sarmentero dio a conocer su último lanzamiento el pasado jueves en la librería Cervantes y Compañía, situada en el barrio madrileño al que rinde homenaje con el título de su nueva novela: Malasaña Chai Tea (Algón Editores).

Domingo Papell es librero, mileurista, tiene 38 años y posee una pasión oculta nunca realizada: ser detective privado y resolver casos nunca antes descifrados. Tras el fracaso amoroso con Irene -su ex pareja-, aburrido, y algo frustrado con la rutina que conlleva su día a día, Domingo no encuentra nada más interesante que replantearse aquello que siempre quiso hacer. Pero lo cierto es que el recién estrenado Sherlock Holmes en realidad lo que busca es entretenerse, ponerle algo de riesgo a su estancada vida y, de paso, ligar un poco. Todo ello enmarcado en las calles, plazas y locales que circundan uno de los personajes de la novela: Malasaña. “Carezco de aspiraciones y mi sueldo no llega a los mil euros mensuales. Pero no siento que haya fracasado. Quiero decir que, con mi edad y con mi sueldo, vivir en el centro de Madrid, más que un fracaso, me parece una proeza”.

En palabras del poeta y escritor argentino Carlos Salem, que estuvo presentando el libro junto a su autor, en Malasaña Chai Tea“la vocación de Domingo de quererse hacer detective para conocer chicas es tan absurda, que te parece coherente. Este personaje es una especie de psicópata inofensivo. Un tío que no ha ganado una pelea en su vida y probablemente si le das un arma se desmayaría”.

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Salem y Sarmentero, que se conocieron en el mítico bar de poesía Bukowski Club, ya clausurado, están sentados uno al lado del otro, conversando sobre escritura, sobre los vicios y virtudes que ésta trae consigo, y compartiendo no sólo una taza de Chai Tea en honor a la ocasión, sino también alguna que otra reflexión sobre el oficio. “Es una novela ágil, de sencilla lectura, con unos diálogos muy trabajados y próxima incluso a la novela negra. Creo que no le sobra ni una palabra”, manifestó el periodista argentino.

Una novela que promete entretener, divertir y, al fin y al cabo, cualquiera puede verse reflejado en este aparente tío normal, que como casi todos nosotros, tiene algún sueño sin cumplir. ¿La diferencia? Que Domingo Papell se atreve a intentar alcanzarlo, y además nos lo cuenta en primera persona.

Fotografías de Manuela Medina.

 

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