Hablar con ETA… ¿hablar por hablar?

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. En ese caso, se luchará hasta el final por ese sueño, se intentará cualquier cosa por conseguir ese objetivo. Y si sale mal, se volverá a probar con otra estrategia. ¿No es así?
Pero… ¿cuánta esperanza le queda al pueblo español? La paz tan deseada se ha visto rota. Tras más de treinta y siete meses sin matar, el pasado 30 de diciembre, la banda terrorista ETA atentó en el parking de la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas (Madrid). Una llamada avisó que había una furgoneta cargada de explosivos en el lugar
  y daba un margen de tiempo para desalojar la zona. Pero no todos escucharon la voz de alarma. Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate continuaron durmiendo en coches distintos aparcados en el parking. Dos víctimas mortales que rompen una etapa sin muertes, la más larga de la historia de ETA, la más esperanzadora en 45 años.

Once días después los terroristas envían un comunicado al diario Gara donde reivindican el atentado y manifiestan la intención de seguir con la tregua. A su vez manifiestan que no entraba dentro de los planes acabar con la vida de nadie. En esta misma nota culpan al gobierno de la caótica situación actual. Acusan al Ejecutivo de Zapatero de “seguir incumpliendo sus compromisos de alto al fuego”. Textualmente, la banda señala que “la oportunidad para desarrollar un proceso democrático llegará a través de un acuerdo político que reúna los derechos y mínimos democráticos que se le deben a Euskal Herria”, por lo que emplaza a desterrar fórmulas policiales y políticas “fracasadas y sin salida”. Los más curiosos pueden leer el comunicado completo en www.gara.net.

Es más que un atentado. El debate vuelve con más fuerza que nunca, tras el mayor intento de conseguir la paz. Ahora se cuestiona si será posible; el pueblo se pregunta si alguna vez la banda tuvo la intención de cesar en su barbarie. Supone un gran golpe al Gobierno, a la trasparencia que este emana y a la confianza de los españoles en él. Es un acto que crea incertidumbre, caos, confusión. Porque a pesar de haber roto realmente el “alto al fuego”, son los mismos terroristas los que exigen que se continúe con él. Y existen muchos que se afierran a este clavo ardiendo.

El equipo de la polémica ha querido saber la opinión de los españoles. Teorías de todo tipo rondan en la calle: ETA está usando este tiempo de tregua para rearmarse y volver más fuerte; la cúpula de la banda terrorista está dividida y actúan independientemente; ETA no tenía la intención de causar víctimas mortales en el atentado de la T-4; los causantes del último acto terrorista han sido sólo una facción radical de lo que es ahora el grupo… ¿queda todavía esperanza?


NEGOCIACIÓN: NO!!!

También tenemos opiniones en contra de la negociación. Muchas personas opinan, simplemente que no es “legal” el diálogo que se propone desde el gobierno español.

Para ejemplificar estas posturas hemos hablado con dos personas: S. R, un estudiante de 21 años y R.R., un ama de casa de 47.

Nuestro estudiante entrevistado ha aportado sus ideas sobre este tema. Dice seguirlo muy al día, porque es algo que concierne a todos los españoles y continúa: “es un tema que va más allá de cuestiones políticas, estamos hablando de la paz de todo un país”. Entre sus argumentos alude a la situación de que mientras la banda no abandone totalmente las armas y condene la violencia no hay nada que hacer. No le parece justo que se esté intentando dialogar con un grupo, considerado por la ley, ilegal y que pretende conseguir sus objetivos a través de la violencia.

“Además, está demostrado que ETA ha aprovechado la tregua para rearmarse”. Esta es una de las ideas que más clara tiene S.R. Está convencido de que el gobierno se ha equivocado y no es capaz de reconocerlo.

Por otro lado, acudimos a otro tipo de público, en este caso a un ama de casa de 47 años. R.R. se presenta rotunda ante esta opinión: “negociación no hasta que no condenen la violencia”.

Considera que esta negociación no tiene nada que ver con la que el PP hizo en sus años anteriores de legislatura. Añade: “lo peor de esta negociación es el secretismo con el que se está llevando”, y afirma que no se está actuando por el bien de España, sino por el de un partido político. Sin embargo, reconoce que la oposición tampoco está actuando de una manera muy correcta: “ellos intentan conseguir lo contrario: destrozar la oportunidad que pudiera tener el PSOE”.

Aunque con argumentos distintos, hay algo en lo que ambas personas han coincidido: el lamentable estado político al que se está llegando con todo esto. Cada uno mira por sus intereses sin tener en cuenta lo importante: el fin del terrorismo en España. Dicen que deberían de eliminar las diferencias, apoyarse mutuamente y no dar tanta relevancia a temas como si un lema lleva una palabra u otra.


NEGOCIACIÓN SÍ!!!

Cierto es que todos aquellos que apoyan este proceso de dialogo, negociación o como se quiera llamar, han sufrido un revés en forma de bomba. El creer en un fin dialogado de la violencia es complementario e imprescindible con considerar clave una ausencia de violencia… La cuestión es la siguiente: si llevamos décadas luchando policialmente contra ETA y no hemos conseguido nada… ¿Por qué no vamos a intentarlo entablando conversaciones? Seamos claros, luchar contra ETA a través de la Ley, seamos conscientes, nunca va a valer para derrotar a esta gentuza. No nos ha valido hasta ahora. Podremos tener a centenares de terroristas en las cárceles, pero ETA cuenta con un vivero capaz de plantear batalla a la justicia durante muchos años más. Es más, incluso a ellos no les importa tener a todos esos camaradas en la cárcel, mientras fuera de ellas haya otros chavales dispuestas a continuar con la sinrazón. Hay que hablar, hay que negociar. Hay que ver que coño quieren, aunque todos sabemos por donde van los tiros, y si no se puede ceder a sus peticiones, pues nada, cerramos el debate y cada uno por su lado, y nosotros a por ellos.  Ellos han roto el proceso: pues ellos sabrán. No contemplemos una “retirada” a motu propio de ETA del proceso como una mala actuación de las fuerzas políticas. Hay que intentarlo, todos lo han hecho y todos deberían intentarlo en un futuro si se ofrece esa posibilidad. Hay que intentar acabar con las muertes, y si hay una mínima posibilidad de conseguirlo hablando con ellos, pues hay que agotarla. Es más, ellos han roto el proceso, pero debemos plantearnos una cuestión… ¿No lo estamos rompiendo nosotros también? ¿Nos estamos tirando piedras contra nuestro tejado? Empiezan  a producir repugnancia nuestros representantes políticos. Pura vergüenza. Ni en intentar poner fin al terrorismo se ayudan. Así, ETA sabe que tiene las de ganar, porque con que ETA tosa, va a provocar discusiones, debates,..En este lado de la mesa. El lado democrático. O creemos y apoyamos todo este proceso, o mal vamos. El hecho s que muchos saben que si apoyan este proceso y sale bien, puede que en muchos años vista no vuelvan a acceder a ese oscuro objeto de deseo que es la Presidencia de un país. Que caraduras sois, ni en esto pensáis en el pueblo. Un augurio desde esta sección: póngase de acuerdo, defiendo lo mismo como tanto pregonan por separado, déjense en paz de hostias –con perdón de la expresión- que si a esta manifestación no voy, que si a esta sí…..y luchen contra esta gentuza, si puede ser hablando y si no, contemos con la justicia, que nadie la pone en duda. Y a todo esto, ETA con una sonrisa de oreja a oreja, porque realmente, sabe que parecemos unos títeres. Y en este contexto, cuanto peor nos vean, más pedirán. Ilusos, vosotros sólo deberíais pedir clemencia y perdón. No os vais a salir con la vuestra.


Equipo de La Polémica:
Alberto Cornejo Hernández
María del Mar Gutiérrez Ruíz
Daniel Hernández Baldó
Silvia Loro Martín-Gil

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